China registró un crecimiento de 8,7% en 2009, superior al que esperaba, confirmando la recuperación de su economía, empujada por las medidas de reactivación del gobierno para superar los efectos de la crisis mundial, anunció el jueves el Servicio Nacional de Estadísticas (SNE).
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El Producto Interno Bruto (PIB) de China progresó con regularidad todo el año, para terminar con un alza de 10,7% en el cuarto trimestre, después de crecer 9,1% en el tercero, 7,9% en el segundo y 6,2% en el primero, según las cifras revisadas del SNE.
"El año 2009 fue el más difícil del nuevo siglo para el desarrollo económico de China", subrayó Ma Jiantang, responsable del SNE, al presentar las cifras a la prensa.
Con estos datos a la vista, los analistas piensan que China va a ocupar muy pronto el lugar de segunda economía mundial, desplazando a Japón. "Eso va a suceder en 2010", dijo el economista Ren Xianfang, del grupo de análisis IHS Global Insight.
En 2010, debido a la lenta recuperación de la economía mundial, "el entorno será mejor", en particular para el comercio exterior chino, afectado a partir del fin de 2008 por la baja de la demanda extranjera, apuntó Ma Jiantang.
Un componente de este retorno a un fuerte crecimiento fueron las inversiones en capital fijo, alentadas por el plan de reactivación anunciado en el otoño boreal de 2008, en medio de la crisis económica y financiera mundial.
El alza de la producción industrial fue de 11% en el año, una cifra modesta para las costumbres chinas de las últimas décadas, pero se aceleró claramente en el cuarto trimestre: 18%, en variación interanual.
Las ventas minoristas aumentaron 15,5% en 2009, destacándose el consumo del mes de diciembre, con un aumento de 17,5%.
Pero diciembre registró también un alza de la inflación, dado que el Indice de Precios de Consumo (IPC) subió 1,95% después de varios meses de baja, por lo cual el resultado final de 2009 fue de una declación de 0,7%.
El impacto en los mercados asiáticos de la noticia del retorno del crecimiento chino se vio moderado precisamente por el riesgo del repunte de la inflación y de una burbuja especulativa en el sector inmobiliario, según los analistas. La bolsa de Honkg Kong cerró en baja de 1,9%.
"Estas estadísticas sugieren que la recuperación se arraiga con fuerza", comentó Jing Ulrich, de JP Morgan, subrayando que los últimos datos del Servicio de Aduanas habían mostrado "una clara mejora de las exportaciones", que en diciembre aumentaron 17,7%, en su "primer mes de crecimiento positivo en cálculo interanual desde octubre de 2008".
"Las estadísticas económicas son fuertes (...), un poco más de lo previsto pero sin ser inquietantes", dijo Patrick Bennet, del banco Societé Generale en Hong Kong, aunque algunos economistas temen un sobrecalentamiento de la economía.
"La economía crece con fuerza y eso es lo que desea China. Sin embargo, el gobierno va a tomar medidas para que el crecimiento no sea demasiado rápido", prevé Bennet.
En 2009, los bancos chinos prestaron en forma masiva para apoyar el plan de reactivación, pero una buena parte de los créditos fue destinado al sector inmobiliario, lo que hace temer la aparición de una burbuja especulativa.
El gobierno chino ya tomó algunas medidas, como la limitación del crédito en 2010, el aumento de la tasa de reserva obligatoria de los bancos y la restricción de los préstamos destinados a residencias secundarias.
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