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En los dos primeros meses, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), que reúne varios de los componentes que forman parte del Producto Bruto Interno (PBI), creció un 8,8 por ciento.
Antes de que se diera a conocer esta cifra, el ministro de Economía, Roberto Lavagna anticipó que el PBI crecerá este año alrededor del 6,0 por ciento, y desestimó que esta marca represente un "enfriamiento" de la economía en su conjunto, luego de dos años de subas consecutivas del 9,0 por ciento.
En declaraciones radiales, el ministro explicó que "para mantener esa tasa de crecimiento excepcional" del 9,0 por ciento anual es necesario lograr un nivel de inversión de entre el 35 y 40 por ciento del PBI.
Pero en Argentina la tasa de inversión está en la marca record que oscila entre el 21 y 23 por ciento del PBI, ya que gran parte del dinero se destina a reactivar el consumo, "en especial de los sectores más postergados".
"Salvo que haya alguien que diga 'el consumo no me importa, y quiero que solamente crezca la inversión', entonces tendrá que ahorrar para poder invertir el 35 o 40 por ciento del PBI en lugar del 21 o 23 por ciento que se realiza actualmente. Obviamente no es ese el criterio del Gobierno tiene", aseveró Lavagna.
Por eso, el ministro consideró que "una tasa de crecimiento razonable para Argentina, que permite equilibrar la inversión y el consumo está este año en torno al 6,0 por ciento, y eso es lo que se está logrando".
Lavagna también rechazó una fuerte baja en el tipo de cambio al asegurar que "hay algunos economistas conservadores que están sugiriendo un dólar a 2,20 pesos. Vamos a trabajar efectivamente para que no sea así".
"Ya tuvimos 11 años de ficción cambiaria y así nos fue. Vamos a trabajar por defender la producción y el trabajo nacional", afirmó.
Más allá de las perspectivas, lo cierto es que este aumento del 8,6 por ciento interanual de la economía se dio en el marco de un crecimiento del 1,0 por ciento de los precios minoristas y una modesta suba de la industria del 4,9 por ciento.
También el consumo ayudó de manera acotada a este crecimiento, ya que durante febrero las ventas en los supermercados crecieron un 6,1 por ciento en relación a igual mes de 2004, aunque retrocedieron el 0,4 en comparación a enero.
En tanto, en los "shoppings" las ventas de febrero crecieron un 14,5 por ciento en relación a igual mes del año pasado, pero bajaron un 2,6 en comparación a enero.
Este resultado en los supermercados contrastó con la suba del 20 por ciento que registraron las ventas en los comercios minoristas, según un relevamiento hecho por la Federación de Cámaras y Centros Comerciales de Argentina (FEDECAMARAS).
El economista del Grupo Fénix y director de Enarsa, Aldo Ferrer, consideró que "la crisis financiera no contaminó la economía real, que se recuperó por sus propios medios", y destacó el cambio de actitud de Argentina en la renegociación de la deuda.
En declaraciones realizadas durante un seminario de la Unión Obrera Metalúrgica, Ferrer elogió "la recomposición del pensamiento nacional" y tras señalar que "estamos empezando a discutir la distribución del ingreso", consideró que "hace falta un nuevo pacto social en Argentina", que ayude a consolidar el modelo.
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