La estafa del gas y el nuevo impuesto ciudadano a la devaluación
Una de las empresas beneficiadas con el Decreto 1053 de Macri celebró el retorno de 166 millones de euros. Cómo fue el plan para estatizar deudas privadas y el rol del FMI. ¿Y el riesgo empresario?
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1) Nada de resoluciones de la Secretaría de Energía, sino DNU con estampa presidencial. Nació así el Decreto 1.053.
2) Extender el período de la deuda por el descalce de monedas desde el original abril-septiembre de 2018 a abril-abril de 2019, de tal forma de proteger aún más a las distribuidoras tanto de la devaluación ocurrida, así como por ocurrir.
3) Cancelar la deuda en 30 cuotas, en lugar de 24, redistribuyendo su costo desde los usuarios del gas de red a la ciudadanía en su conjunto, esto es, el Estado nacional.
4) De igual forma que habrá de suceder con el endeudamiento macrista y el blindaje del FMI, trasladar al próximo gobierno la cancelación de la deuda de las distribuidoras.
5) Convalidar la dolarización del precio del gas en las tarifas.
En suma, las variaciones en el tipo de cambio registradas durante los períodos estacionales (abril-octubre y octubre-abril) las distribuidoras las cargarán a cuenta del Estado nacional como consecuencia de precios del gas dolarizados en la tarifa. En otros y pocos términos, el pueblo argentino será gravado con un nuevo impuesto, un impuesto a la devaluación. Pero acá no termina el saqueo, porque siempre habremos de comenzar pagando los nuevos cuadros tarifarios con el precio del gas de acuerdo a la cotización del peso vigente.
Finalmente, la frutilla del postre: como el nuevo período de compensación se extiende a abril de 2019, agregándose siete meses más al original, el monto de la deuda no se sabrá hasta el año entrante. No obstante, podemos darnos una idea de su magnitud. En efecto, el 20 de noviembre, la distribuidora Gas Ban (Naturgy), segunda en cantidad de usuarios totales, informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (España) el impacto positivo del DNU presidencial sobre sus estados financieros.

Sintetizamos: Gas Ban trasladó al Estado nacional -al pueblo argentino- una deuda equivalente a 116 millones de euros. Gas Ban, la misma que ganó en dos años y medio de gestión macrista 1.380 millones de pesos.
La distribuidora cerró así su comunicado: "[Gracias al decreto de Macri] los distribuidores de gas en Argentina, como la sociedad perteneciente a Naturgy, ven solucionado el problema que había provocado el reciente incremento del coste de suministro de gas derivado de la devaluación de la divisa en el país.
Naturgy recibe favorablemente la decisión tomada por el gobierno Argentino, que refuerza la estabilidad y credibilidad del País frente a la comunidad internacional de inversores". Sin dudas, merecido reconocimiento al "mejor equipo de los últimos 50 años". ¿O alguien creyó que el Presidente se equivocó al formular aquella máxima?
Las distribuidoras y productoras aceptaron dolarizar el precio del gas en los cuadros tarifarios, no solamente un hecho inédito desde la Convertibilidad, sino que además lo hicieron bajo un esquema de tipo de cambio flexible, con el agravante de estar funcionando la economía en línea con las mismas políticas que nos condujeron a la debacle de 2001. ¿Y el riesgo empresario?
La administración Macri es la responsable de la mega-devaluación; y las empresas de haber aceptado la dolarización del precio del gas en las tarifas. Sin embargo, pagará la deuda privada el Estado nacional con el nuevo impuesto ciudadano a la devaluación, preservando sea a partir de los recursos correspondientes al próximo gobierno y durante un plazo de tres años.




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