La Fed mantuvo la tasa y tomará medidas adicionales para respaldar la economía si es necesario
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El presidente de la Fed, Ben Bernanke.
La dolorosa recesión que estremeció a la economía de Estados Unidos terminó en junio del 2009, pero la recuperación ha perdido impulso este año, con el crecimiento marchando a un pobre ritmo anualizado del 1,6 por ciento en el segundo trimestre.
Otros datos económicos de meses recientes también resultaron sorprendentemente débiles, llevando a los analistas a recortar sus pronósticos de crecimiento para la segunda mitad del año.
"La información recibida desde el encuentro del Comité Federal de Mercado Abierto de agosto indica que el ritmo de la recuperación en la producción y el empleo se ha desacelerado en los últimos meses", dijo el texto del comunicado.
"El gasto familiar está creciendo gradualmente, pero se mantiene restringido por el elevado desempleo, el modesto crecimiento de los ingresos, la menor riqueza de los hogares y las ajustadas condiciones del crédito", agregó.
Un sondeo de la agencia Reuters del 8 de septiembre halló que los analistas redujeron sus estimaciones sobre el crecimiento del PIB en el tercer trimestre a un ritmo del 1,8 por ciento desde el 2,4 por ciento que esperaban un mes antes.
La mayoría de los economistas cree que la economía de Estados Unidos debe expandirse a una tasa del 2 por ciento o más para que disminuya el desempleo.
El lento ritmo de la recuperación ha sembrado temores de una nueva recesión. Un desempleo persistentemente débil ha sido una gran preocupación, con una tasa del 9,6 por ciento y un sector privado que contrata personal a un lento ritmo.
Al reconocer la vacilante recuperación de la economía, la Fed abrió las puertas para más medidas de alivio en su encuentro del 10 de agosto, cuando anunció que reanudaría las compras de bonos del Tesoro de largo plazo para evitar que su cartera se reduzca a medida que vencen sus valores vinculadas a deuda hipotecaria.
El presidente de la Fed, Ben Bernanke, clarificó algunos criterios detrás de esa medida en un discurso durante el encuentro anual de la Fed en Jackson Hole un mes después, al decir que el banco central estaba listo para proveer más estímulo a la economía si era necesario.
Sin embargo, en esa ocasión dijo que los funcionarios sólo actuarían en ese sentido si el panorama se deterioraba significativamente.
El martes, la Fed dejó en claro su preocupación por la baja inflación, diciendo que la tasa de inflación subyacente marchaba por debajo de los niveles consistentes con su mandato de estabilidad de precios y pleno empleo.
"Dada la sustancial holgura de los recursos que continúa restringiendo las presiones de costos y con las expectativas de inflación de más largo plazo estables, la inflación probablemente se mantenga controlada por algún tiempo", señaló la Fed.
Los precios de las acciones estadounidenses subieron tras el comunicado, mientras que los bonos del Tesoro cayeron, probablemente reflejando cierta decepción por el hecho de que la Fed no haya tomado medidas concretas.
"La Reserva Federal ha dado otro paso, aunque medio paso, en reconocer el inusual lento panorama económico y del empleo y la necesidad relativa de medidas de políticas adicionales", dijo Mohamed EL-Erian, co-presidente de inversiones de Pacific Investment Management co. (PIMCO).



