1 de agosto 2002 - 00:00

La Inestabilidad de la Región + el Adverso Ambiente Internacional = Oscuras Perspectivas para la Industria del Acero en Latinoamérica (Segunda Parte)

Perspectiva de la Calidad Crediticia
El deterioro de los índices fundamentales de la industria siderúrgica de la región en 2001 prolongó la tendencia hacia la baja de 1999-2000 de la calidad crediticia. Aunque las perspectivas para el año 2002 continúan siendo negativas en la opinión de Standard & Poor's, la mayor parte de las compañías ya se encuentran calificadas a niveles muy bajos y por lo tanto no se espera ninguna medida negativa con respecto a las calificaciones. Las mejoras de la calidad crediticia parecen ahora depender mucho de las perspectivas de la recuperación económica mundial y por ende no se espera que se consoliden antes del año 2003.

Las medidas tomadas con respecto a las calificaciones en los últimos 12 meses incluyen la baja de Hylsa, S.A. de C.V. e Ispat Mexicana, S.A. de C.V. a 'D' y 'CC', respectivamente, en México y la baja de Acindar Industria Argentina de Aceros, S.A. a D, en Argentina.

Esta tendencia negativa no se vio reflejada en la mejora de la calificación en moneda extranjera de Grupo IMSA, S.A. de C. V. a BBB- luego de una medida similar con respecto a la calificación de riesgo soberano de los Estados Unidos Mexicanos.

BRASIL: FUERTES RESULTADOS EN UN AÑO DIFÍCIL
Como lo esperaba Standard & Poor's, los productores de acero brasileños lograron un buen desempeño en 2001, reportando una fuerte rentabilidad y una sólida generación de efectivo a pesar del difícil año. Hasta este momento, Standard & Poor's ha asignado calificaciones a productores de acero brasileños sólo en la escala nacional de Brasil, pero no en su escala global.

En 2001, más allá de las dificultades que la industria enfrentó en todo el mundo debido a la desaceleración económica internacional y los precios deprimidos de los productos de acero, las compañías siderúrgicas en Brasil tuvieron que soportar una racionalización de la energía impuesta por el gobierno brasileño en diversas regiones del país (desde junio de 2001 hasta febrero de 2002) y elevadas tasas de interés domésticas (mantenidas por el Banco Central para responder a las crecientes incertidumbres y volatilidad), todo lo cual contribuyó a una fuerte caída de la actividad económica local durante el segundo semestre del año.

Más sorprendente aún, las estructuras de costos de estas compañías brasileñas se vieron poco afectadas por el racionalización de energía, ya que los productores integrados de acero lograron reorganizar sus carteras de productos para maximizar el valor y el acceso a fuentes alternativas de energía (cogeneración, generadores rentados o adquiridos, o energía en el mercado spot a un costo razonable). Asimismo, las bajas de producción programadas con mucho tiempo de anticipación para el año 2001 con el objeto de mantener los hornos de fundición, también les brindaron a los productores siderúrgicos cierta flexibilidad adicional en la planificación de su producción para el año. Los operadores de pequeñas plantas, por otro lado, se beneficiaron con la diversificación geográfica (ya que la racionalización de energía no fue impuesto en la región sur de Brasil) y por las mejoras en la cartera de productos.

Por último, luego del fuerte crecimiento en el primer semestre, se produjo una baja de la demanda en el segundo semestre del año 2001. En general, el consumo aparente de acero creció un 6% en 2001, a pesar del lento desempeño entre julio y diciembre, debido al fuerte incremento del volumen (14%) en los primeros seis meses del año. El desafío de la industria en el año 2002 es recuperarse de los deprimidos niveles de demanda que se presentaron a fines del año 2001, con el fin de reportar nuevamente en promedio un cierto crecimiento.

Dadas las perspectivas de una gradual recuperación económica, la eliminación de la racionalización energética a comienzos del año, el retorno a la capacidad de algunos de los hornos de fundición que fueron utilizados en menor medida y ciertas señales de que los precios se afirmarán para el tercer trimestre, Standard & Poor's espera que los productores de acero de Brasil puedan crecer modestamente en durante el 2002, mientras continúan reportando sólidos resultados. Sin embargo, la mayor competencia a nivel local y el proteccionismo mundial deberían representar importantes desafíos de mediano a largo plazo.

Retrospectiva de 2001
Los productores de acero de Brasil reportaron una sólida rentabilidad operativa en el año 2001. Esto es significativo en particular debido al difícil mercado y condiciones operativas del año, y más aún cuando se compara con el desempeño de países similares en Latinoamérica. El margen promedio de EBITDA excedió el 35% para los productores integrados y el 30% para las pequeños productores (excluyendo las operaciones extranjeras de márgenes bajos en el caso de Gerdau). No obstante, la devaluación de la moneda de aproximadamente el 20% en el año tuvo un impacto negativo en la utilidad neta de varios productores de acero que no se hallaban completamente cubiertos contra variaciones en el tipo de cambio para los saldos de deuda denominados en dólares.

Este desempeño refleja con exactitud la actual situación de la industria del acero en Brasil, la cual consiste de un sólido perfil de negocios y un agresivo perfil financiero. Operativamente, los productores de acero en Brasil en general cuentan con una posición de costos muy competitiva (debido al fácil acceso a mineral de hierro de buena calidad, ventajas competitivas en logística y una elevada eficiencia con equipos modernos). Financieramente, sin embargo, estas compañías continúan muy apalancadas (por lo general con montos de deuda significativos en moneda extranjera), ya que las inversiones en modernización y expansión en los últimos años prácticamente se han sido financiadas con deuda.

Standard & Poor's considera que las agresivas estructuras de capital de los productores de acero brasileños y una flexibilidad financiera relativamente limitada para enfrentar los riesgos de refinanciamiento, continuarán limitando la calidad crediticia, la cual se ve al menos en parte compensada por la sólida generación de efectivo. Para las empresas brasileñas en general y el sector de acero en particular, Standard & Poor's ha monitoreado muy de cerca los temas de liquidez de corto plazo y de riesgos de refinanciamiento, en particular por las potenciales incertidumbres que rodean al ambiente político podrían dificultar el acceso a los mercados de capital y otras fuentes de financiamiento en el segundo semestre del año 2002.

Standard & Poor's publicará la tercera parte de este artículo el próximo martes 5 de Agosto. Si desea la versión completa del mismo usted puede visitar nuestro sitio web www.standardandpoors.com.ar o solicitarla a nuestra dirección de e-mail [email protected] .

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