La inflación ya se instaló en la Argentina: los precios minoristas crecieron 2,3% en enero impulsados por el encarecimiento de artículos para el hogar, automotores, textiles y esparcimiento. Es la inflación mensual más alta de los últimos diez años. La última vez que la Argentina registró un aumento de precios mensual tan importante fue en enero de 1992, cuando el índice de precios al consumidor (IPC) creció 3%.
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Pero la variación mensual de los precios mayoristas fue más pronunciada todavía: crecieron 6,6% con importantes aumentos en todo tipo de productos manufactureros críticos para la producción nacional. El efecto llegó incluso al deprimido sector de la construcción donde los costos se encarecieron 2,7% con respecto a diciembre pasado.
Un hecho quedó claro este mes: la incidencia de la devaluación pudo más que los cuatro año de recesión económica que lleva acumulados el país. Y enero fue sólo el principio. Para febrero se espera un reacomodamiento de precios más pronunciado que ya se puede observar en los comercios minoristas de todo tamaño.
Los datos fueron dados a conocer oficialmente ayer por el Ministerio de Economía. Después de siete años donde los índices de precios se había convertido más en una formalidad, otra vez estos indicadores toman relevancia y son seguidos por todos los argentinos. Es que a más inflación, más será la pérdida del deteriorado poder adquisitivo que con 18,3% de desempleo poco y nada de margen hay para aumentar salarios. Además, el IPC formará parte del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) por el cual se reajustarán los préstamos y depósitos alcanzados por las últimas medidas.
Luego de la devaluación de casi 30% de la moneda, los precios de los bienes crecieron 3,3% mientras que en los servicios las subas fueron de 1,2%. Más desagregadamente, hubo aumentos de 2,1% en alimentos y servicios, 8,9% en esparcimiento, 3,6% equipamiento y mantenimiento para el hogar, 3,3% en transporte y comunicaciones, 1,1% en bienes y servicios, 0,5% en vivienda, 0,4% en atención médica y salud y una caída de 1,4% en indumentaria.
Los subrubros que más alentaron la suba del IPC fueron aquellos ligados al dólar, como el caso de los paquetes turísticos, que aumentaron 33%; audio, televisores, computadoras 23%, autos 22%, joyas (17,3%), artículos de limpieza (16,0%), mientras que el precio de los artefactos de cocina aumentó 14,5%.
•Pronóstico
En la comparación interanual, los precios minoristas se ubican apenas 0,6% arriba de enero de 2001. Para todo este año, el gobierno confía en lograr una inflación menor a 15%, que deja muy atrás la deflación de 1,5% del año pasado y las caídas de precios de 0,7% de 2000 y 1,8% en 1999. En el sector mayorista a pesar del fuerte crecimiento mensual, los precios se ubican apenas 0,9 por ciento arriba de enero de 2001. Se anotaron aumentos de 16,4 por ciento en los productos agropecuarios y 3,5% en manufacturados y energía eléctrica. Asimismo, crecieron 30,3% los precios del petróleo crudo y gas, impulsados por la devaluación, y hubo alzas importantes en productos de minerales metálicos que crecieron 9,2%, maquinarias y equipos (6,4%) equipos para medicina e instrumentos de medición (8%) textiles (4,2%), cuero artículos de marroquinería y calzado (5,6%), papel y productos de papel (3,6%), y vehículos automotores (6,8%). Los productos importados crecieron 16,2% en el mes y acumulan un crecimiento de 11,5% en 12 meses. Hay que tener en cuenta que la alta inflación mayorista afectará fuerte en los precios minoristas de febrero.
En tanto, en el sector de la construcción, el precio de los materiales, que tiene escaso componente importado, también aumentó 5,5%, mientras que la mano de obra casi no varió (+ 0,1). El costo de este sector creció 2,3% si se lo compara con enero de 2001.
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