"La libertad de comercio está en peligro", dijo E. Cárdenas
"El mercado financiero está desorientado. Opera y castiga en tiempos reales y es mucho más sensible hoy en la Argentina que durante el tequila. Este tipo de mercado seguirá siendo volátil hasta que el ministro de Economía no deje de desplegar su programa por entregas y los mercados lo puedan ver en conjunto. Entonces, lo que los mercados necesitan es información. Por caso, porque faltaban algunos detalles quedaron tres funcionarios de Economía en Washington y por esos detalles no se informó bien el acuerdo con el FMI, algo importante para los mercados. Me preocupa que los anuncios del ministro el viernes pasado sean vistos como un agudizamiento de la recesión. No es así. Pero comprendo que los mercados no están teniendo la cuota de información que necesitan. Si hasta a mí me cuesta a veces entender aspectos del megacanje, ¿qué puede pasarle a la gente?". Lo dijo ayer el banquero Emilio Cárdenas, presidente del HSBC, al hablar en la reunión del CICYP (Consejo Interamericano de Comercio y la Producción) en el Alvear Palace Hotel. Cárdenas es uno de los artífices del "megacanje" que le permite ahora a la Argentina alejar el riesgo de caer en cesación de pagos de la deuda pública como consecuencia de una reprogramación de los vencimientos, que tanto acuciaban, de aquí a 4 años. "Hemos hecho demasiado por mostrar nuestras fallas en el exterior. Sumemos a esto que tenemos curva de alta volatilidad política y curva de alta volatilidad econó-mica hacia arriba. Contradicciones en la Alianza que es gobierno y nos ven en el exterior como acusando de 'asociación ilícita' a un ex presidente cuando disponía con sus ministros. Es mucho como conjunto para los mercados que, repito, hoy castigan en tiempo real." El banquero fue orador invitado en la reunión del Consejo. Tras su disertación se produjo un duro debate con el embajador de la Comunidad Económica Europea, Vittorio Alloco, sobre las trabas arancelarias y subsidios de Europa, ambos en contra de productos agropecuarios de países como la Argentina. Alloco dijo una frase impactante: "Chile tiene una cuota de exportación de ovinos a Europa de 5.000 toneladas y la cumple; Uruguay de 4.000 toneladas y la cumple; la Argentina de 23.000 toneladas y apenas si exporta 300". Quedó flotando la duda: ¿nos quejamos de los de afuera o debemos hacerlo también -o más-de nosotros mismos? ¿Es necesario meternos con el euro en la convertibilidad o dictar cursos para aprender a vender al mundo el producto argentino? ¿No será que por subsidiar los combustibles en la Patagonia y acrecentar el elevado déficit presupuestario estamos tentando a la desidia y que no se críen ovejas y se exporte su carne? Para pensar.
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El origen primero de nuestro malestar económico
Antonio Estrany y Gendre, titular del CICYP Internacional, rindió homenaje a Agostino Rocca, Germán Sopeña y otros caídos en el trágico accidente de aviación en Roque Pérez. Luego habló Cárdenas sobre comercio internacional. «Desde 1999 -dijo-la libertad de comercio, como concepto, está siendo sometida a una oposición pocas veces vista en el concierto internacional. Hasta la Organización Mundial del Comercio se ha transformado en una especie de villano. El proteccionismo, en contrapartida, parece conseguir cada vez más adeptos.»
Renovación
Más tarde previno: «Nuestro país debe advertir una realidad: avanzan los acuerdos bilaterales tras las frustraciones del multilateralismo y sus engorros. Se espera poco de la reunión de ministros en Qatar en noviembre próximo para destrabar la situación difícil de la OMC (Organización Mundial del Comercio). Chile ya tiene acuerdos bilaterales con Canadá y México y va hacia Estados Unidos, detrás de Jordania y Singapur. Uruguay ha advertido en igual dirección por boca de su presidente; inteligente, Costa Rica hizo lo mismo con Canadá sin «estándares mínimos». México acaba de cerrar un acuerdo bilateral con la Unión Europea. El presidente Bush no ha conseguido el «fast track» (ahora pomposamente rebautizado «trade promotion authority») y se advirtió que el proceso puede llevar tranquilamente un año.Y todavía está por verse si el ALCA podrá abrirse efectivamente a los productos agropecuarios y textiles en cuanto a su comercio. El statu quo actual del ALCA no debe extenderse: 800 millones de personas podrían sumar una capacidad exportadora del orden de la cuarta parte del total mundial. Y el ALCA ya ha cumplido siete años. La Argentina debe ir con Brasil mientras pueda. Si no, sola».
En el tramo de su disertación, el banquero y ex representante diplomático sostuvo que «en Seattle, por culpa del presidente Clinton, que quiso quedar bien con todos, el comercio internacional perdió el rumbo. Está por verse si lo recupera en Qatar. Los viejos vicios del proteccionismo tardarán en extirparse; por eso deben examinarse todas las alternativas. Debemos avanzar por el andarivel del multilateralismo pero si es necesario también por el bilateralismo, sin excluir el anterior. Debe haber coordinación entre el sector público y el privado, pero previamente coincidir en las definiciones básicas.Acelerar los tiempos es la clave».




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