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16 de septiembre 2008 - 00:00

La Reserva Federal mantuvo la tasa a 2%. Wall Street cerró con ganancias

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Culminaron positivos los principales indicadores de Nueva York. El Dow Jones ascendió 1,3%; el Nasdaq subió 1,3% y el S&P500 1,7%. Los mercados europeos llegaron a sufrir caídas de hasta 4%, pero luego recuperaron algo de terreno. Madrid ganó 0,1%; París perdió 2% y Londres 3,4%. En los mercados asiáticos impactó hoy la quiebra de Lehman Brothers, hasta ahora el cuarto mayor banco de inversión de EEUU. Tokio se derrumbó 5,1%, Shanghai 4,5% y Hong Kong 5,4%.

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La Reserva Federal de Estados Unidos dejó estables las tasas de interés, decidiendo por ahora aliviar la turbulencia de los mercados financieros mediante facilidades de préstamos e indicando que le preocupaba la debilidad económica y las presiones de precios.

La decisión del banco central estadounidense, que fue unánime, deja la tasa en un 2,00 por ciento, donde se ubica desde abril.

"Los riesgos sobre el crecimiento económico y la inflación son preocupaciones significativas", dijo la Fed en el comunicado posterior a su reunión, tomando por sorpresa a muchos analistas que esperaban una mayor preocupación sobre el crecimiento.

Hasta hace poco, los mercados financieros esperaban que la Fed dejara las tasas estables. No obstante, los mercados de tasas de interés a futuro cambiaron la tendencia y daban por descontado un recorte de un cuarto de punto tras la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers Holdings Inc , la venta del banco Merrill Lynch a Bank of America , y la lucha por efectivo de la aseguradora American International Group Inc .

Los acontecimientos registrados en los últimos días han estremecido los mercados financieros globales y amenazado con profundizar la crisis de restricción crediticia que ha empujado a la economía de Estados Unidos al borde de una recesión.

Las acciones cayeron inicialmente y el dólar subió, mientras que los bonos del Tesoro se mantuvieron estables y luego pasaron a terreno negativo tras el anuncio.

"Las tensiones en los mercados financieros han aumentado significativamente y los mercados laborales se han debilitado aún más. Las ajustadas condiciones del crédito, la persistente contracción inmobiliaria y cierta desaceleración en el crecimiento de las exportaciones pesarían sobre el crecimiento económico durante los próximos trimestres", dijo la Fed.

Sin embargo, señaló que las ya bajas tasas de interés y las medidas tomadas para dotar de liquidez al mercado deberían apuntalar el crecimiento de la economía con el paso del tiempo.

El domingo, la Fed dijo que aceptaría un rango más amplio como colateral, incluyendo acciones de bancos de inversión que buscan préstamos del banco central en un esfuerzo por mantener el funcionamiento de los mercados.

Pero no todos quedaron conformes con la decisión de dejar las tasas estables. "Un recorte de 25 ó 50 puntos básicos podría haber ayudado a calmar los mercados. No creo que ya hayan rebajado (las tasas) lo suficiente, la Fed necesita rebajar el costo del crédito a corto plazo aún más para generar una situación en la que las compañías financieras puedan impulsar sus ganancias", dijo Bucky Hellwig, vicepresidente de Morgan Asset Management.

El banco central ha reducido su costo del crédito a una tasa muy baja de 2 por ciento en siete movimientos desde mediados del 2007 hasta fines de abril, para defender a la economía del impacto de un severo declive inmobiliario y un congelamiento de los mercados del crédito.

Asia

La quiebra de Lehman Brothers provocó hoy un desplome general de las principales bolsas asiáticas, con caídas superiores al 5 y al 6 por ciento en plazas como Tokio y Seúl, respectivamente, después de que ayer permanecieran cerradas por ser día festivo.

En el continente asiático se retrasó hasta hoy el impacto de la bancarrota del hasta ahora cuarto mayor banco de inversión de EEUU: el Nikkei perdió 5,06 por ciento; el Hang Seng de Hong Kong un 5,44 por ciento; Shanghai un 4,47 por ciento, y el Kospi coreano un 6,10 por ciento.

El Banco de Japón (BOJ), que comenzó una reunión de dos días para tomar una decisión sobre los tipos de interés, ya preveía las turbulencias y anunció hoy dos inyecciones en el mercado monetario que conjuntamente alcanzan 2,5 billones de yenes (24.044 millones de dólares).

Las agencias que supervisan los mercados financieros también tomaron la precaución de congelar los bienes de Lehman tanto en Japón como en Hong Kong y Seúl para que no sean transferidos a Estados Unidos y así proteger a los inversores locales.

Además, la comisión surcoreana enviará inspectores a las oficinas en Seúl con el fin de evaluar los activos y las deudas de la entidad.

Pero los signos de la profundidad de la crisis financiera no se quedaron ahí.

Por ejemplo, la operadora del mercado surcoreano se vio obligada a paralizar durante cinco minutos las operaciones de compraventa de acciones ante el hundimiento del mercado bursátil local.

Se da la circunstancia que hasta hace pocos días el banco público Korean Development Bank (KDB), cuyo gobernador trabajó anteriormente en Lehman Brothers, se barajó como uno de los posibles salvadores del banco de inversión estadounidense.

Los valores financieros fueron los más golpeados por las turbulencias llegadas de la jornada del lunes en Wall Street, a pesar de que todavía no se ha informado del impacto total de la quiebra de Lehman en empresas concretas del continente asiático.

Los principales bancos japoneses sufrieron una fuerte bofetada, con pérdidas superiores al 10 por ciento de Mizuho y del 9,7 de Mitsui Sumitomo.

Eso a pesar de que la unidad japonesa de Lehman Brothers anunció en su declaración de quiebra que la exposición de las instituciones japonesas en el banco de inversión es de unos meros 1.670 millones de dólares.

Millones de asiáticos sufrirán en sus bolsillos el desplome de los mercados, pero la caída de Lehman supone la puntilla sobre todo para el mercado chino, donde millones de pequeños ahorradores que pusieron su dinero en la bolsa han visto desplomarse el índice shanghainés en los últimos meses.

La Bolsa de Shanghai alcanzó su máximo el pasado octubre, cuando superó los 6.000 puntos, pero desde entonces ha caído más de un 60 por ciento a causa de la falta de confianza de los inversores ante la situación económica china.

Hoy perdió un 4,47 por ciento hasta un nuevo mínimo anual, arrastrada por la crisis bursátil mundial, y cerró por debajo de la barrera de los 2.000 puntos, concretamente en los 1.986,64 enteros.

Con la coyuntura económica actual, Asia no se ve afectada únicamente por las turbulencias financieras que llegan desde Wall Street.

Las exportaciones son una pieza básica en la mayoría de las economías asiáticas, pero la crisis provocará que los consumidores de los países ricos se lo piensen dos veces antes de abrir la cartera.

El freno global del consumo tendrá un impacto importante en los fabricantes de vehículos surcoreanos, las grandes compañías de electrónica japonesa y el enorme sector exportador chino.

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