17 de diciembre 2001 - 00:00

Lanzan el 20 de enero el canje II

El gobierno argentino dará el puntapié formal al canje global de deuda el 20 de enero próximo. A partir de ese momento, los inversores de todo el mundo tendrán cuatro semanas para decidir si participan o no de la operación, con lo cual se espera concluir el proceso hacia fin de febrero.

Así lo reveló ayer el ex viceministro de Economía Daniel Marx, que tras su salida del Palacio de Hacienda quedó como asesor exclusivamente para la fase dos del canje, tras haberse cerrado la negociación del tramo local.

Marx explicó que antes de avanzar en la operación habrá que conseguir un acuerdo con los organismos multilaterales. «Los inversores precisan saber que estamos en condiciones de cumplir con el programa financiero de 2002 antes de ingresar al canje»
, señaló.

Por lo pronto, tras el cumplimiento del pago de LETES por u$s 900 millones del viernes, el gobierno se despejó el camino por lo menos para los próximos 60 días.

Esto es así porque el único vencimiento importante que hay por delante se produce en enero. Son cerca de u$s 1.050 millones que hay que devolverle al FMI. Marx adelantó ayer al diario «O'Globo» que se buscará renegociar los próximos vencimientos. «Aún no fue decidido, pero creemos que sería la mejor alternativa», explicó.

Esta línea es la de Facilidad de Reservas Suplementaria (FRS), que vence durante 2002, pero la Argentina tiene la posibilidad de pedir la extensión por un año más «si los mercados continúan cerrados». En total, los vencimientos involucrados por esta línea suman u$s 3.000 millones.

Aparte de la deuda con el FMI, al gobierno le queda por delante un nuevo vencimiento de LETES por u$s 500 millones el 28 de diciembre y un total de u$s 427 millones de capital e interés de títulos que vencen en enero, una cifra que se considera manejable.

En cuanto al canje global, Marx opinó que lo ideal es avanzar con esta operación «lo más rápido posible y en la forma menos traumática que se pueda».

En los últimos días, desde Economía mantuvieron varios contactos -mayormente telefónicos-con grandes inversores internacionales para explicarles las características generales de la operación.

Por lo que ya se dejó trascender, los inversores recibirán nuevos títulos a cambio de los que entregarán. Estos nuevos bonos tendrán liquidez en el mercado secundario, pero una tasa de interés menor de la que recibieron los inversores locales que entraron en el canje.

Según las especulaciones, el rendimiento de estos nuevos títulos no superaría niveles de 4,5%/5% anual en dólares
.

Para que el canje pueda ser una realidad dentro de unos 35 días deberán ocurrir dos acontecimientos que están conectados:

* Aprobación del presupuesto 2002:
esta semana el Ejecutivo lo enviaría al Congreso. Tendrá un ajuste adicional de u$s 4.000 millones sobre lo ejecutado este año, más que nada con eliminación de exenciones impositivas. Es un punto fundamental que reclaman los organismos multilaterales para habilitar la ayuda.

* Renegociación del blindaje financiero:
está conectado con el punto anterior. El 21 de diciembre, es decir este viernes, es la última reunión de directorio del año del FMI. Allí podría quedar definido si la Argentina recibirá la ayuda de los u$s 1.260 millones. En gran parte dependerá de lo que se resuelva respecto del presupuesto 2002 en el Congreso. Si no hay novedades, recién habría una definición para mediados de enero.

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