El Banco Central decidió actuar con cautela en lo que respecta a las tasas de interés. «Si la baja es demasiado brusca, podemos tener un efecto indeseado, porque ayudaríamos a que los inversores se financien barato para comprar dólares», explicó un alto funcionario de la institución.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La tasa interbancaria («call money») cerró ayer a 12,5%, levemente por encima del nivel que había mostrado el martes. Nuevamente fue el Banco Nación el que salió a «marcar la cancha» desde temprano inyectando pesos en el mercado, a una tasa de 12%. El BCRA también ayudó a través de nuevas compras de Lebac, por alrededor de $ 200 millones.
La intención de la entidad que preside Martín Redrado es que las tasas continúen su rumbo descendente, tras haber tocado 27% anual el último viernes. Pero saben que aún en el mercado hay muchos inversores que continúan con la liquidación de títulos para la compra de divisas, lo cual complica el panorama.
Un dato que no pasó inadvertido fue la caída de casi u$s 50 millones que tuvieron las reservas, pasando de u$s 44.190 millones a u$s 44.140 millones. En el Central aseguraron que tras la intervención de la jornada quedaron prácticamente neutros, pero que impactó negativamente la caída de la libra y el euro contra el dólar, además de la disminución del precio del oro. A ello se suma un pago de u$s 30 millones que se realizó al Banco Mundial.
En los últimos años, cuando se producían este tipo de pagos o efectos negativos por fluctuaciones del dólar, el Central salía a comprar agresivamente para evitar una disminución del nivel de reservas. Pero ahora no puede hacerlo porque provocaría inmediatamente un aumento del dólar.
Dejá tu comentario