22 de febrero 2008 - 00:00

Le trae Lula a Cristina otro tema de discusión: Petrobras

Luiz Inácio Lula da Silva
Luiz Inácio Lula da Silva
Luíz Inácio Lula da Silva quiere definir durante su gira por Buenos Aires, entre otros temas, uno puntual: ¿qué pasa con Petrobras en la Argentina? Más puntualmente: ¿por qué no puede la petrolera del Estado brasileño presentarse, como en el resto de los países latinoamericanos que entran en la operación, como oferente por los activos de Esso en la Argentina?

Para esto, el presidente brasileño sumó a la comitiva, que lo acompaña durante su primera visita al país desde que Cristina de Kirchner asumió como Presidente, al titular de Petrobras, José Sergio Gabrielli. Este tendrá reuniones por separado con el ministro de Planificación, Julio De Vido, y con el canciller, Jorge Taiana, para conocer la situación de la empresa en el país, y tener respuestas directas sobre si existe o no algún problema particular con la compañía brasileña.

Los datos que se manejaban desde Brasilia y San Pablo son que en la Argentina, Petrobras podría avanzar en una compra de las estaciones de servicio de Esso únicamente en sociedad tripartita con el grupo de Eduardo Eurnekian y PDVSA, con la inclusión contable de la pública local ENARSA.

La contestación que tiene preparada Gabrielli es que para el resto de los países donde se presentarán ofertas para tomar las operaciones de Esso (Chile, Brasil y Uruguay), Petrobras no tiene problemas para avanzar en soledad, por lo que no encuentra motivos lógicos para que la estrategia en la Argentina ( donde Esso opera 12% del mercado) sea diferente.

Gabrielli tiene otro concepto para vertir en Buenos Aires: no está en los planes de Petrobras evaluar la posibilidad de asociarse con Eurnekian o PDVSA o cualquier otra empresa o empresario en su avance por Esso en América del Sur.

El otro conflicto que Lula evaluará hoy en Buenos Aires será el de la falta de gas que tendrá la Argentina en el invierno. Ayer, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, flexibilizó la posición del miércoles de negarse a enviar gas; y admitió que su país podría resignar parte del gas que importa de Bolivia para ser transferido a la Argentina. Sin embargo, sólo aceptó que una exportación de este tipo se daría ante una «emergencia» en nuestro país.

Concretamente, el diplomático dijo que «Brasil no puede, a priori, ceder el gas que compra a Bolivia, pero eso no quiere decir que no pueda socorrer a la Argentina». En otras palabras, Lula viene con el mensaje de que puede ayudar en alguna emergencia puntual algún día determinado, pero que no está dispuesto a compartir el gas que Bolivia le enviará a Brasil durante el invierno de 2008.

La semana pasada, tanto Amorim como Gabrielli descartaron de plano la hipótesis de recibir menos gas de Bolivia para que ese país pueda aumentar sus envíos a la Argentina. «Es claro que podemos ayudar a la Argentina como ya lo hicimos anteriormente», afirmó el canciller sin precisar si esa ayuda será a través de la renuncia a parte del gas o con el envío de energía eléctrica a la Argentina, como sucedió en 2007.

Este capítulo no estará presente en la agenda de hoy, ya que será tratado mañana en la quinta de Olivos, en el « desayuno de trabajo» con que Cristina de Kirchner piensa agasajar a Lula da Silva y a Evo Morales.

La posición del presidente brasileño en este encuentro será entonces afirmar que antes que nada, tiene que garantizar el abastecimiento interno, ya que prometió para 2008 como premisa energética principal evitar un «apagón» energético. Más de 50% del gas importado de Bolivia es consumido por las plantas industriales de San Pablo, principal centro fabril del país, y Lula no está dispuesto a sacrificar el corazón de la producción brasileña.

  • Obligación

    Brasil tiene un contrato con Bolivia por el cual el país andino está obligado a exportar hasta 30 millones de metros cúbicos de gas diarios.

    Lo que ya se sabe es que, durante el invierno austral, cuando aumenta la demanda por gas natural, la producción boliviana será insuficiente para atender la demanda interna y los contratos de suministro firmados con Brasil (30 millones de metros cúbicos diarios) y con la Argentina (7,7 millones de metros cúbicos diarios).

    Lula da Silva llegó anoche a las 22 a la base militar de Aeroparque. Allí lo recibió Taiana. El brasileño, después de los saludos entre ambos (son viejos conocidos), viajó en automóvil oficial a la embajada de su país, el lugar que eligió para descansar.
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