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• Hay temor en varias entidades europeas por los juicios que se podrían acelerar por las recomendaciones realizadas en los tres años previos al default, para la compra de papeles argentinos. El fallo en Alemania contra un banco de ese país se repetiría en el corto plazo en Italia, donde precisamente se dieron las últimas -póstumas- emisiones de deuda de la Argentina antes de la debacle.
• Sobre el default hay varios comentarios adicionales vertidos por altos directivos de bancos. Aseguran que la propuesta en sí realizada por Lavagna para ser 100% legal, debería ser refrendada por el Congreso argentino tal cual lo contempla la Constitución para las emisiones de deuda. El tema, aparentemente menor dentro de la ola de rechazos existente sobre la propuesta argentina, no lo es cuando se considera que importantes inversores, a sabiendas de la «inseguridad jurídica» del país, dudan de la validez en el caso de aceptar lo que se propone hoy.
• Los balances de las empresas privatizadas que están arribando a la Bolsa reflejan que la suba del dólar entre junio y setiembre produjo fuertes efectos negativos en el balance. El aumento de $ 2,80 del 30 de junio a $ 2,915 al 30 de setiembre fue el principal motivo de la pérdida de $ 509 millones registrada por Telecom por ejemplo. Esto se explica por la fuerte deuda en dólares que mantiene la compañía, cercana a los $ 2.650 millones y en proceso de reestructuración. Algo similar ocurrió con otras privatizadas con fuerte deuda en dólares, como TGS ($ 70,5 millones de rojo), Edenor (perdió $ 64,9 millones) y Edesur ($ 41,6 millones abajo). No obstante, en todos los casos se registran mejoras operativas, aunque no alcanza a compensar los efectos de una tarifa que sigue congelada. El resultado operativo de Telecom fue positivo en $ 24 millones en los primeros nueve meses de 2003. En el caso de TGS, los ingresos por venta subieron 8,3% en el último trimestre respecto del mismo período del año pasado. Una excepción fue Edesur, cuyo resultado arrojó una pérdida operativa de $ 13,2 millones.
• Siguen circulando en las mesas de dinero informes optimistas sobre la economía. El último del JP Morgan se centra en los datos de recaudación y de demanda laboral para fundamentar la tendencia alcista en la actividad local. La inflación de 0,6% que dio pie a que inversores apuesten más a los títulos y activos en general indexados por el CER, según el JP Morgan «no debería modificar las expectativas inflacionarias». Por otra parte, José Luis Escrivá, economista jefe del BBVA (en la Argentina el Francés) destacó el buen momento para invertir en América latina pero sustancialmente el hecho de que entre los diez países preferidos para invertir por las multinacionales se encuentren México y Brasil.
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