30 de mayo 2008 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  
  • «¡Terminó la corrida cambiaria!», sentenció eufórico un veterano operador ayer al cierre. La caída en la cotización de la moneda norteamericana sin la intervención del BCRA fue lo que desató esa sensación de optimismo. No se reflejaba ello en las casas de cambio, donde los ahorristas seguían comprando dólares sin pausa. El interrogante que se plantea en las mesas en este tipo de acontecimientos como el que atraviesa la Argentina es el límite de reservas que el gobierno está dispuesto a sacrificar. ¿Cuánto más destinará el Central? ¿Hasta dónde seguirá bajando al dólar? Trascendió de una reunión de Néstor Kirchner con empresarios que el ex presidente habría señalado que quiere «al dólar en 3 pesos» y que el Central estaba dispuesto a vender «5.000 millones de dólares». Lo único concreto es que el traspaso de los plazos fijos en pesos al dólar está en relación directa con el conflicto con el agro. Por más que se tomen medidas, se anuncien reuniones, hasta que no se llegue a un arreglo definitivo, la tendencia no cambiará.   

  • Esa caída de depósitos generó que las tasas para grandes inversores subiera hasta 17% en los bancos privados. Pero nunca hubo tanta diferencia con los bancos públicos. La tasa BADLAR de las entidades oficiales está en 7,5%, menos de la mitad, debido a que reciben los fondos provenientes del superávit fiscal de la Nación. Esto ocurre en particular en el caso del Banco Nación, lo que le daría mayor margen para seguir prestando a tasas menores que el resto del sistema. En teoría.

  • La mencionada caída del dólar -fue hasta $ 3,11 en el mercado mayorista- provocará hoy pérdidas para los inversores que habían comprado dólares a futuro con vencimiento a fin de mayo. Se calcula que ese rojo rondaría más de 2,5%. Por lo tanto, quien invirtió u$s 100.000 con la compra de divisas a $ 3,20, deberá compensar con alrededor de u$s 2.800. En realidad, hoy tendría que pagar el equivalente en pesos, es decir unos $ 8.700. No fue casualidad que ayer el Central se concentrara exclusivamente en el mercado de futuros para hacer caer los precios de fin de mes. De todas maneras, el «escarmiento» para los inversores que apostaron a la devaluación no compensa la caída de casi u$s 2.000 millones de reservas que sufrió el Banco Central para derrumbar cotizaciones.   

  • ¿En qué anda Thomas Griesa? Se trata de uno de los temas centrales que quedaron olvidados con el conflicto del gobierno con el campo. Trascendió en Nueva York que los abogados de la Argentina pertenecientes al estudio Cleary Gottlieb and Hamilton intentaron sin éxito apurar una decisión judicial respecto del embargo de u$s 17.000 millones en bonos en Nueva York. Desde el gobierno, señalan que esos bonos son apenas u$s 2.000 millones. Lo que está a la vista es con la situación actual del mercado doméstico, no hay canje posible para efectuar basado en los préstamos garantizados. En algún momento algo deberá efectuar el gobierno ya que los vencimientos de 2009 comprometen aún más la delicada situación de las finanzas públicas.

  • Aunque Wall Street recuperó la calma perdida y los principales índices (como el Dow Jones) están cerrando neutros en mayo, algunos sectores no terminan de recuperarse. El segmento financiero es uno de los que luego de una franca mejora en abril mostró mayoría de retrocesos. Las acciones del Citi, por ejemplo, habían llegado hace un mes a u$s 26 luego de recuperarse de sus mínimos en u$s 18. Pero ahora navega en valores cercanos a u$s 22 y no presenta signos de recuperación en el corto plazo. Lehman Brothers es otra entidad muy castigada que volvió en los últimos días a precios cercanos a los mínimos de la crisis del primer trimestre. La contracara son los papeles de las tarjetas de crédito. MasterCard subió ayer 7,5% por buenos resultados y VISA otro 4%. Ya acumula un incremento superior a 50% desde su debut bursátil, hace sólo dos meses.   

  • Un dato que no pasó inadvertido para quienes siguen las señales del mercado financiero norteamericano es el repunte de las tasas en los bonos del Tesoro a diez años. Ayer, por primera vez desde fines de 2007, superaron la tasa de 4% anual. Es prácticamente el doble de lo que paga un bono a 2 años (2,2% anual). Este repunte demuestra que los operadores ya comienzan a adelantarse a un cambio en la tendencia bajista de las tasas de interés que comenzó en agosto pasado y que ya habría finalizado o estaría muy cerca de hacerlo. Ahora las especulaciones giran en torno al momento en que comenzarán a subir las tasas de corto plazo, actualmente en 2% anual, para frenar las presiones inflacionarias.

  • La semana pasada, en este espacio se mencionó el índice DUG, que duplica a la inversa el comportamiento de las empresas petroleras en Wall Street, como una alternativa válida para quienes apuestan a una disminución del precio del petróleo. Ayer, el barril cayó 3,3% y este índice aumentó nada menos que 5%.
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