Lo que se dice en las mesas

Economía

¿Los idus de marzo llegan en agosto para los pasantes? ¿Plan sin IED? Singh, que no es Anoop, escupe el asado. Donald va en picada, pero quiere repetir como Coolidge. Tiene dos ases en la manga.

Últimas semanas para la saga del canje XXL. Habrá que ver si a Larry le tuercen el brazo o alguien lo convence de apoyar. Veremos, todo rueda, como dijimos, en el tema legal. En los ya tradicionales encuentros virtuales, aunque algunos han saltado el cerco y se han reunido en casas de financistas y empresarios del establishment criollo, lo más escuchado es el recambio de gabinete. Es que el perfil de la actual cohorte de ministros que acompaña a Alberto Fernández se ha mostrado más como un grupo de pasantes que funcionarios a la altura de los acontecimientos. Es que estaba pensado para ir remando lo que dejó Mauricio y su dream team de brillantes empresarios exitosos sin visión política ni conocimiento de la cosa pública. Pero sobrevino la hecatombe del covid-19 y ahora pensando en lo que viene se necesita otro perfil de gabinete. Quizás se habla de agosto porque hasta setiembre se pensaba llegar con las restricciones y la asistencia. También el desayuno que compartió AF con el ex presidente Duhalde y el “Vasco” De Mendiguren siguió revoleando esquirlas sobre todo en “El” Instituto. Importa cerrar el canje pero lo que todos quieren conocer es “el” plan, que sino incorpora una inyección de Inversión Externa Directa (IED) “el país está condenado” al estancamiento y la inflación. Esto es lo que preocupa al mercado.

Sin embargo, a nivel global el mercado financiero parece seguir viendo otra película, está totalmente divorciado de la realidad. Sin duda alimentado, sin pudor, por los bancos centrales. ¿Habrá recuperación o metamorfosis?, se preguntaron en un conference call bioceánico operadores de Wall Street y Londres sobre la pospandemia. Nadie se anima a hablar de la “V”. Lo que más se escucha, sobre todo en Europa, es que lo peor ya pasó y lo más difícil está por venir. Dicen que la UE tardará dos años en recuperar el nivel de actividad prepandémico. Se refieren a esto como una recuperación más silenciosa, a nivel global. El mercado laboral es la clave y no se lo ve bien, parece que la recuperación será sin empleo. Claro que como señaló un trader de Chicago es tiempo de la imaginación al poder, para sobrevivir, y puso como ejemplo que la cadena Walmart está transformando 160 de los estacionamientos de sus tiendas en salas de cine “sin contacto”. ¡La vuelta del autocine! Contó que será a partir de agosto. Claro que dado su corebusiness no solo se asoció con la productora Tribeca sino que la idea es que antes de cada proyección, Walmart facilitará que las familias hagan su pedido online para recogerlo camino al “drive-in”. Volviendo a las finanzas se habló mucho de las advertencias de Daleep Singh (el jefe nada menos de la mesa de operaciones de la Fed de Nueva York) quien dijo, más o menos, que si los mercados seguían de racha la Fed iba a dejar de comprar. Un operador neoyorkino acotó que la semana pasada por primera vez las acciones no tuvieron rumbo desde que el balance de la Fed comenzó a reducirse modestamente a mediados de junio. Un colega londinense sostuvo que una sola cosa podría hacer que Powell (el Jefe de la Fed) relaje la intervención en el mercado: que la inflación salte en serio o bien, que la economía de indicios de que comenzó la recuperación. Ergo, para el vademécum decisorio de estos traders, cuanto peor sea la situación económica, mejor será para los mercados, ya que la Fed intervendrá más agresivamente; y viceversa, cuanto más fuerte sea la economía, más estrictas serán las condiciones financieras. Otro trader señaló que para Singh la Fed había cruzado el Rubicón cuando comenzó a comprar bonos corporativos y ETF. Lo cierto es que sobre el final del encuentro quedó como gran interrogante, si las menores compras o directamente su suspensión se verá antes o después del 3 de noviembre.

¿Por qué tanto interés en el 3-N? porque entre lo que le está pasando a Trump y lo que dice Biden hay preocupación entre los inversores. Sin duda comenzó la temporada electoral en EE.UU. que influye en todo el mundo. De ahí que ya llueven invitaciones de Zoom sobre el tema de las elecciones dejando de lado casi la pandemia. Es que por un lado, ya el mercado le está otorgando una alta probabilidad a la victoria de los Demócratas en el Senado y la presidencia de la Casa Blanca. Desde la crisis del coronavirus, los Demócratas han ganado apoyos constantemente. Mientras que los índices de aprobación del presidente Trump han caído en picada a meses de las elecciones. Algo tendrá de hacer Trump para volver a ganarse la simpatía de los votantes o perderá la reelección a la Casa Blanca, advierten los analistas en el DC. En Wall Street consideran que con recesión no hay reelección y eso juega en contra del republicano (ningún inquilino del despacho presidencial, excepto Calvin Coolidge en 1924, fue reelegido cuando hubo una recesión en los 24 meses anteriores al día de la votación). Además, si la presidencia cambia de manos, también hay probabilidades de que el Senado cambie, lo que daría a los Demócratas el control del poder ejecutivo y legislativo. Claro que las últimas declaraciones de Biden generaron inquietud en los inversores en cuanto a que acabará con el capitalismo de los accionistas y subirá los impuestos a las corporaciones. Encima Trump vuelve a tener problemas con la Justicia, que le pide la declaración de impuestos e inversiones. Sin embargo, tanto en el DC como en Wall Street creen que Trump tiene dos ases en la manga para las elecciones. Recuerdan que la recesión, la hipotética segunda ola del virus en octubre y los disturbios raciales ensombrecieron un camino que a inicios de año no presentaba obstáculos para el magnate y ahora se ha convertido en una auténtica pesadilla. En enero lo tenía todo para repetir en la Casa Blanca, pero a tan sólo cuatro meses vista, sus opciones no son nada claras. No obstante, Donald guarda algunos ases en la manga que pondrá en juego. Se especula con que va a desplegar una estrategia con dos vertientes para intentar superar los pronósticos: en primer lugar, reactivar la guerra comercial y cargar las tintas contra China para presentarla como el chivo expiatorio de la recesión; y, en segundo lugar, regar de liquidez la economía para asegurarse de que esté en plena marcha antes de noviembre. Esta estrategia supone que la economía se recuperará más rápido a corto plazo, pero con ello también aumenta el riesgo de una segunda o tercera ola de contagios. La tríada formada por la reapertura temprana, la política monetaria ultraexpansiva y el generoso gasto público han dado un empujón a la demanda de consumo y a la recuperación. Las previsiones apuntan a que el PIB podría aumentar más del 20% en el tercer trimestre. Un dato no menor es que se calcula que alrededor de tres cuartas partes de los empleos destruidos hasta ahora se consideran temporales y, por lo tanto, podrían recuperarse rápidamente, lo que aún dará más fuerza a la idea de recuperación que quiere vender Trump para mantenerse otros cuatro años en el Despacho Oval. Vamos a cerrar con un acertijo escuchado en el zoom bioceánico: ¿Cuál es el nuevo escándalo con bonos basura en Europa que involucra al crimen organizado?

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