Se veía venir bien esta semana para los inversores en la Argentina y no falló. «La música estuvo aquí», volvió a graficar un operador, «cobrando» de esta manera el dato brindado el viernes último sobre el auge que se venía en los papeles locales. Ayer volvieron a verse compras importantes de fondos del exterior y el riesgo-país cerró a tan sólo 301,50 puntos. «En las mesas ya nadie mira el riesgo-país. La referencia es el precio del Discount en dólares, en su versión con legislación extranjera (más segura en caso de eventuales defaults que la local) que ya subió 40% en lo que va del año», opinó en forma didáctica un economista que, como muchos, devino en importante operador de la plaza.
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Ahora cuando se entra a analizar a ese bono guía, el Discount, se observa que rinde apenas 8,5% anual en dólares. Y que vence en 2033 y que recién en 2025 tiene los primeros pagos de amortizaciones. ¿No es demasiado riesgo y poco premio tratándose de un papel argentino? De este interrogante surge que los grandes inversores, aquellos que apuestan más de u$s 1 millón en ese papel, lo que hacen es sacar un beneficio adicional a través del mercado de opciones. Concretamente, lanzan una opción de compra, que significa que se comprometen a vender esos Discount a un determinado precio a futuro. Por ello cobran una prima, que en definitiva les incrementa el rendimiento.
Siguiendo con las inversiones exóticas, varios jugadores están pendientes de la oferta de reestructuración de la deuda de Belice. Esta pequeña nación centroamericana tiene un PBI de tan sólo u$s 1.000 millones con 300.000 habitantes, más del doble que Santa Cruz, pero tiene bonos que cotizan sobre los que se pueden obtener jugosas ganancias si se entra en el momento exacto (que es en realidad la clave de toda inversión). Los títulos beliceanos, de reducido volumen obviamente, están a una paridad de 76%-79% y en dos o tres semanas se conoce la oferta a bonistas. Ya hay apuestas hechas a la suba. Tratándose de los papeles en default, no debe de dejarse de seguir de cerca la evolución de títulos argentinos aún en default y de bonistas que no ingresaron al canje. Allí se están produciendo los primeros posicionamientos relacionados con la esperanza de que tras las elecciones 2007 se reabra la oferta. Las cotizaciones fluctúan entre 29 y 32 dólares.
Si bien resta conocer los resultados de las elecciones de Brasil y Ecuador, en los mercados no se ve demasiado interés por ello. Es que en el primero de los casos se da ganador a Lula y si así no fuera por algún hecho inesperado, tampoco sería dramático. Con respecto a Ecuador, se conoció un informe del economista Javier Kulesz de UBS (Unión de Bancos Suizos) que tuvo impacto por el detalle del análisis. Efectuado en las oficinas de Buenos Aires de esa entidad, destacaba que en caso de ganar Rafael Correa, no habrá mayores cambios en la política económica y menos la entrada de nuevo -a lo Argentina- en default.
¿Quién dijo que todo estaba perdido? señalaba ayer eufórico un operador muy posicionado en bonos indexados. Es que cada vez más inversores en el exterior se pasan a los papeles que ajustan por CER, tras el repunte de 0,9% de los precios en setiembre. Esperan que la inflación le gane al dólar cómodamente en 2007 y por ello el ingreso de divisas. Las AFJP se pasaron de BODEN 2014 a BOGAR buscando ganar más. Este año, el Central ganará u$s 12.000 millones en reservas con el dólar trepando 12 centavos. «El año que viene, juntar la misma cantidad de reservas será más costoso», graficó un gran inversor.