28 de agosto 2002 - 00:00

Los exportadores se quedaron sin u$s 7.500 millones en créditos

«El boom exportador no vendrá de la mano de la devaluación, sino de la inversión, como muchos creyeron al pregonar la salida de la convertibilidad, pero donde la clave, una vez más, está en el financiamiento. Por ello resulta imperioso restablecer el crédito para el sector exportador que ha perdido fuentes de financiamiento interno y externo por 7.500 millones de dólares.»

La experiencia internacional demuestra que es clave el tema financiero en la performance exportadora, como fue el caso reciente de Brasil luego de la devaluación del '99.

Estos y otros interesantes conceptos surgen de un trabajo realizado por el economista Juan Llach para la Cámara de Exportadores presentado ayer en la Bolsa de Comercio y que recomienda:

Que los exportadores tengan la libre disponibilidad de las divisas. Si bien seguirían informando al Banco Central sus operaciones, mantendrían las divisas en cuentas bancarias propias, de esta manera, podrán acceder a financiamiento contra garantía de esas divisas.
  
Crear los depósitos especiales de exportadores (DEEX) e implementar las aceptaciones de exportación, que funcionarían como un descuento de documentos, pero a través del sistema bancario.

• Convertir el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) en un potente banco de exportación.

•Evidencia

Llach sostuvo que «hay suficiente evidencia sobre que la performance exportadora depende dos veces más de la inversión y su financiamiento, que del tipo de cambio».

Según explicó Llach a este diario, hay tres elementos negativos en el panorama exportador:
  
• No se está en el preludio de ningún boom exportador espontáneo. «La experiencia general de una megadevaluación, que en el caso argentino se agrava por el default, muestra que el impacto sobre la escasez de crédito y financiamiento es más importante» que la mejora del tipo de cambio.

• La tendencia apunta a una revaluación del peso, sobre todo, por el bajo paso de la inflación a precios. «El tipo de cambio promedio de los últimos 30 años es de $ 1,50; si se toma sólo la década del '80 es de $ 2,10. Hoy estamos en $ 3,50, es lógico esperar que baje.»
«Aquí hubo un overshooting cambiario y habrá una corrección», agregó.

• La caída de las importaciones implican un riesgo de atraso tecnológico. «Muchos proveedores de bienes clave, como bienes de capital, insumos, repuestos, piezas, etc., se niegan a recibir la cobranza a 180 días como impone el control de cambios para el pago de importaciones», señaló Enrique Mantilla, titular de la Cámara.

Como elementos positivos menciona a:
  
• El papel dinámico de las exportaciones para salir de la depresión.

• La oportunidad de usar las exportaciones como punto de apoyo sólido para modernizar la economía.

• Con cada empleo exportador se da una creación indirecta de hasta 4 puestos de trabajo más.

Entre las líneas de acción, el trabajo aconseja transformar el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) en un verdadero banco de comercio exterior especializado. «Debería ser un banco mixto y para que funcione y no se repitan tristes experiencias pasadas como el BANADE, la gestión sería privada, pero con oferta pública de acciones»,
señaló Llach.

Respecto de la pérdida de financiamiento, las estimaciones dan cuenta que de caída de crédito bancario interno hubo 2.500 millones de dólares, de corte de líneas externas otros 2.000 millones para prefinanciación y adelantos de exportaciones, del mercado de capitales otros 500 millones, y más de 2.500 millones de posfinanciaciones.

El ex secretario de Programación de la gestión
Cavallo en el gobierno Menem agregó que «los DEEX no van contra la posición de reservas del Central porque los exportadores usarán los dólares para importar insumos, repuestos, y además venderán los dólares para pagar los gastos internos. Pero al tener la disponibilidad de las divisas, pueden captar contra esos dólares financiamiento para nuevas ventas.

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