Previsiblemente, el flamante aumento del salario mínimo a $ 450 oficializó un nuevo frente de batalla en las provincias por parte de los gremios estatales, que ahora exigen un beneficio similar bajo amenaza de convocar a huelgas. Ya varios gobernadores recibieron formalmente el reclamo, mientras que un escenario parecido se vive, inclusive, en muchos municipios. En rigor, algunas provincias no deberán pasar por este apuro. Por caso, José Manuel de la Sota aclaró que el sector público cordobés «está muy por encima de esa cifra». Pero para muchos otros distritos, el incremento del salario mínimo viene a agravar el de por sí abultado calendario de medidas de fuerza en pos de una recomposición salarial.
La flamante imposición de un salario mínimo de 450 pesos generó ya en algunas provincias -no en todas- un nuevo foco de presión de los gremios estatales sobre los gobiernos, que se suma al abultado diagrama de protestas gremiales.
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En igual sentido, en Misiones, legisladores opositores al gobierno provincial quieren Informate más
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