18 de enero 2002 - 00:00

Los mercados que más siguen los argentinos

• JAPÓN

La Bolsa de Tokio registró su séptima sesión consecutiva en baja, a pesar de los comentarios del primer ministro Junichiro Koizumi, quien se mostró dispuesto a hacer todo lo posible para evitar una crisis bancaria en Japón. Al término de la jornada el índice Nikkei perdió 49,40 puntos (0,49%) y cerró en las 10.128,18 unidades. El mercado pareció desoír las palabras de Koizumi, quien dijo estar dispuesto a adoptar cualquier medida para evitar una crisis bancaria antes de que finalice el año fiscal, el próximo 31 de marzo. Los inversores pasaron por alto estos comentarios y acercaron más el Nikkei hacia los 10.000 puntos, una cota que superó el 1 de octubre pasado. Algunas de las caídas más importantes las registraron valores de electrónica y de cotización calificada como Canon (-3,17%), Sharp (-0,7%) y Sony (-0,5%). En tanto, como era de prever los bancos registraron moderadas subas tras las palabras del primer ministro.

• LONDRES

La Bolsa de Londres ayer cerró en terreno positivo, empujada por la buena performance de las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones, que se vieron beneficiadas por los anuncios de la compañía de Internet Yahoo! De esta forma, el índice FTSE 100 subió 10,8 puntos, equivalente a 0,21%, hasta ubicarse en las 5.138,4 unidades. Los auspiciosos resultados trimestrales presentados por Yahoo! y Compaq mejoraron el ánimo de los operadores y gatillaron las subas entre las firmas de alta tecnología. Lo mejor pasó por el grupo de servicios informáticos Logica, que, tras subir 6 peniques, cerró en 610. Asimismo, el fabricante de programas para ordenadores Sage se elevó 0,5 de penique para terminar en los 241. Vodafone, la compañía de mayor peso en telefonía móvil, concluyó a 165,5 peniques luego de avanzar 3 unidades. Del otro lado, entre los perdedores de la rueda se destacaron la agencia «Reuters» y la aseguradora Royal & Sun Alliance.

• SAN PABLO

La suba de 1,93% que experimentó el Bovespa realmente no cambia nada. Aun el saldo de la semana es negativo, y a menos que tengamos alguna gran sorpresa hoy, apunta quedar así. Lo que más contribuyó a la idea que no nos alejaremos hoy en demasía de los 13.336,73 puntos en que quedó ayer el Bovespa fue la moneda que replicando la devaluación por la que esta pasando el peso argentino también se movió a la baja para cerrar en 2,38 reales por dólar. Muy pocas noticias locales como para explicar la mejora de las acciones, salvo un efecto de imitación a lo que ocurría en el país vecino sobre el cual la mayoría de las apuestas apuntaban a un crac en lugar de la mejora que finalmente tuvimos. Lo mejor paso otra vez por Cesp ganando 2,9%, seguida de Telemar con 2,1% de suba y Petrobrás que ganó 1,5%. Bien el rollover de los casi u$s 850 millones en LTN, títulos indexados por dólar.

• CHILE

Hace tiempo que no se veía una jornada tan positiva como la de ayer. Lo malo es que estamos hablando de apenas una mejora de 0,65%, ya que el IPSA apenas si alcanzó a cerrar en 96,81 puntos, con lo que le falta mucho camino para volver a donde comenzó el año. Lo malo, o lo bueno, es que prácticamente toda la suba se debió a la recuperación de las empresas expuestas a los vaivenes de la economía argentina, por lo que si bien existe la posibilidad de que se trate de una verdadera mejora, también podemos estar hablando de un simple "rebote" o efecto de imitación. En parte, los magros u$s 8,7 millones negociados contribuyeron a esta sensación. Y si bien es cierto que el peso tuvo una ligerísima mejora a 667,4 por billete norteamericano, no hay que olvidar que por diferencias horarias no se factorizó del todo la devaluación del peso en el vecino país. Habrá que aguardar a tener más información de la Argentina.

• MÉXICO

Seguimos en la misma. Un mercado que aguardaba una mejora de calificación, la obtuvo, al menos en parte, y luego de una euforia incivil apenas si se está destacando por moverse de manera prácticamente lateral. Ayer esto significó que el IPC ganara 0,38% para cerrar en 6.604,66 puntos. Tal vez la mejor noticia es que el peso trepó a 9,12 por dólar, pero no tanto por un verdadero influjo externo sino por la cobertura de posiciones en descubierto de algunos bancos. Como se puede suponer, el interés de los inversores también resultó magro, lo que se reflejó en que el volumen negociado apenas si llegó a los u$s 139 millones. El mercado sigue estando falto de verdaderas buenas nuevas ya sea de parte de las empresas o de la economía, y todo parece estar reduciéndose a un juego de arbitrajes y sillas musicales donde quien hoy cae, mañana sube y así sucesivamente. Algo tiene que mejorar para justificar las subas.

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