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La Bolsa de Tokio prolongó su tendencia bajista y ayer cerró por debajo de los 8.500 puntos por primera vez en 19 años, debido a las dudas de los inversores sobre la salud de la economía japonesa, así como también a las caídas en las plazas del mundo. En este contexto, el índice Nikkei se contrajo 99,72 puntos, equivalente 1,17%, y cerró a 8.439 unidades. El mercado no frecuentaba esta zona desde el 9 de junio de 1983. Las caídas que sufrieron el miércoles Wall Street y las plazas europeas repercutieron ayer en el recinto nipón. Adicionalmente, los inversores se mostraron en desacuerdo con las medidas del gobierno japonés para sanear al sector bancario. Prácticamente cayeron todos los sectores de la Bolsa de Tokio, pero las bajas se hicieron sentir con particular fuerza entre las automotrices, las empresas de telecomunicaciones y los fabricantes de productos de alta tecnología.
La Bolsa de Londres finalizó ayer en terreno positivo apuntalada por la buena apertura de Wall Street y la recuperación de las acciones de los bancos y las compañías de telecomunicaciones. De esta forma, el índice FTSE 100 avanzó 34,9 puntos, equivalente a 0,93 por ciento, y se ubicó en las 3.777,3 unidades. Entre los ganadores de la rueda se destacaron las empresas de telecomunicaciones British Telecom y Vodafone, cuyas acciones se elevaron 7 y 2,75 peniques, respectivamente. La tendencia se repitió entre los bancos. Barclays ganó 10 peniques, en tanto que su rival, el Royal Bank of Scotland, sumó 39 peniques. Abbey National fue la única excepción dentro del sector bancario, ya que sus títulos cedieron 5,5 peniques y cerraron a 588.
• BRASIL
La situación está difícil. Mucho más difícil de lo que dicta la realidad económica. Como ha ocurrido en toda esta semana, el tema no pasa por lo bursátil, de hecho la suba de 1,74% del Bovespa que cerró en 8.866,24 puntos, sólo puede definirse como «modesta» (especialmente teniendo en cuenta que en lo mejor del día trepaba más de 2,5%). Menos aún por los títulos del gobierno que tuvieron una jornada positiva, según lo demuestra la suba de 0,55% en el C-Bond. Tampoco, aunque se encuentra muy relacionado pasa por el mercado cambiario. Esto, a pesar de que el real volvió a desplomarse para cerrar en R$ 4 por dólar, rompiendo todos los mínimos desde que se lanzara la moneda. El tema pasa por lo político, que cada día se confunde y afecta más. Con o sin fundamentos la idea que el oficialismo está usando la crisis cambiaria por la que está pasando el país para impulsar su candidato crece, y eso es muy malo.
• CHILE
El IPSA experimentó la mejor sesión en la semana trepando 0,91% para quedar en 76,32 puntos. Sin embargo esto no sólo no «alegró» a nadie, sino que al contrario, terminó decepcionado. Curiosamente el volumen negociado fue uno de los mayores en mucho tiempo, realizándose operaciones por u$s 21 millones. Parte del problema para la falta de entusiasmo se debió a que los inversores esperaron casi hasta el final de la rueda para definir de manera neta una suba, que no asegura de ninguna manera que la semana termine en positivo ya que aún estamos más de 5% debajo del último valor del viernes pasado. Dicho esto se puede pasar a lo que realmente importó durante la jornada, el desplome del peso que en $ 761 por dólar, cerró en el punto más bajo de su historia frente a la moneda norteamericana. No importa si la culpa de esto la tiene el real brasileño, la caída del cobre o lo que sea. Es una pésima noticia.
• MÉXICO
Los mercados suelen subir o bajar. Pero raramente quedan sin cambios. La rueda de ayer se puede decir entonces que fue «rara» ya que el IPC quedó en 5.762,15 puntos, apenas 25 centésimos debajo del valor de cierre del miércoles. Con 1,3% perdido en la semana es difícil decir dónde estamos parados y mucho más si podremos revertir la pérdida durante la sesión de hoy. Durante la primera parte de la rueda dio la sensación que las acciones trataron de moverse en simpatía con los títulos norteamericanos, y así alcanzaron a trepar 0,72%, pero a medida que llegaban los comentarios del desplome de la moneda brasileña, las cosas se fueron dando vuelta, y la última hora de operaciones terminó siendo bajista. Tal vez sólo por la diferencia horaria en sus cierres este malhumor no llegó a trasladarse al mercado cambiario y el peso alcanzó a trepar a $ 10.186 por dólar. Pocas veces se viven ruedas como la de ayer.
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