La inflación de 2004 se ubicaría en torno a 7%, de acuerdo con la expectativa del Banco Central. De esta forma, estaría en el límite inferior de la meta fijada en el programa monetario y de la pautada también con el FMI (fijó una banda de 7% de piso a 11% como techo). En 2005 Prat-Gay prevé inflación entre 5% y 8% y en 2006 entre 4% y 7%.
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Para fines del tercer trimestre, la suba de precios minoristas se ubicaría levemente por debajo de 6,5% interanual. «Para los próximos meses no se prevén ajustes significativos en los precios administrados y se esperan menores presiones provenientes de los costos que enfrentan algunos formadores», señala el Informe de Inflación del BCRA. La influencia de la reducción que se registraría en los precios internacionales de materias primas es uno de los elementos que quitará presión a los posibles aumentos.
Como contrapartida, esperan que se acelere «la recomposición de los márgenes de aquellos sectores más dependientes de la demanda interna». También, podrían producirse movimientos adicionales en algunos productos básicos como la carne «como consecuencia de la apertura paulatina de los mercados».
Así, se aguarda que 2004 concluirá con un aumento cercano a 7%. Para los economistas del BCRA aproximadamente un punto porcentual de ese aumento respondería a subas puntuales en precios regulados, impacto que asciende a 1,5 punto porcentual cuando se consideran además los efectos indirectos de las subas tarifarias.
Hay además otros 2 puntos porcentuales de la suba estimada en el IPC asociados a ajustes de precios relativos que el mercado acomodará gradualmente.
El titular del Banco Central, Alfonso Pra t-Gay, detalló una serie de datos sobre la inflación esperada:
• Los riesgos inflacionarios más visibles están asociados a los ajustes en los precios más rezagados, en un contexto de demanda creciente y de algunas restricciones de oferta que ya no aparecen tan distantes.
• Estos riesgos podrían verse amplificados por la evolución de los precios internacionales de algunos productos primarios.
• También se agrega un componente de expectativas, signado por nuestro triste pasado en la materia, a medida que algunos agentes económicos recuperan su capacidad de fijar precios en una economía con menores recursos ociosos.
• Este riesgo se manifiesta en las proyecciones de algunos analistas, en la reticencia de ahorristas a alargar plazos, y en temores de las empresas a convenir precios nominales en contratos de largo plazo.
Al respecto, el BCRA destaca que las previsiones de inflación de los 55 economistas privados consultados permanecen tanto para 2004 como para 2005 dentro de las bandas establecidas en el acuerdo con el FMI (7%-11% y 5%-8% respectivamente).
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