Brasilia (AFP, EFE) - El gobierno brasileño y el Fondo Monetario Internacional (FMI) empezarán hoy a discutir la posibilidad de excluir del cálculo del superávit primario los gastos de inversión en infraestructura, como lo pretende el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
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Con tal propósito, la misión que llega hoy, encabezada por la directora del organismo para asuntos fiscales, la italiana Teresa Ter Minassian, se reunirá por la tarde con el ministro de Hacienda, Antonio Palocci.
Aunque el Ministerio ha mantenido un prudente silencio sobre el objetivo de la visita de la misión del FMI, la semana pasada en declaraciones a la prensa el ministro de Planificación, Guido Mantega, lo reveló. «Es algo que se está madurando, aunque es una determinación del presidente de la República (sacar los gastos de inversión en infraestructura del cálculo del superávit); por lo tanto tendrá que ser cumplida», dijo Mantega al ser interrogado sobre el objetivo de la misión.
Por su parte, el secretario del Tesoro Nacional, Joaquim Levy, fue más cauto en sus declaraciones y sostuvo que «los debates apuntarán a permitir el equilibrio fiscal con crecimiento, y la conclusión final podrá ser la exclusión de las inversiones (públicas) del cálculo del superávit primario». Añadió que el gobierno de Brasil dará prioridad a las inversiones en las áreas de transporte e irrigación de plantaciones. Para el analista Etevaldo Dias, de la consultora Santafé Ideas, la prudencia de las declaraciones de Levy responde a que éste, «quien ya trabajó en el FMI, sabe que cantar victoria antes de tiempo puede dificultar las negociaciones». De acuerdo con el analista, el gobierno brasileño y la misión del FMI empezarán a «discutir la metodología del proyecto, definiendo los estudios que son necesarios dentro de un cronograma de nuevas reuniones». Según Dias, aunque de llegarse a un acuerdo sobre la exclusión de los gastos de inversión en infraestructuradel cálculo del superávitprimario sólo empezaríaa ser efectivo a partir de 2005 -cuando ya habrá concluido el último acuerdo de un crédito por u$s 6.600 millones que le otorgó el FMI en diciembre pasado-, «el aval del FMI continuará siendo importante para la credibilidad del país».
El gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), por propia iniciativa, se comprometió con el FMI a obtener un superávit fiscal primario (que no tiene en cuenta el pago de los intereses de la deuda) de 4,25% del PIB al año. Esta meta no sólo viene siendo cumplida, sino incluso superada, pues de acuerdo con el último informe del Banco Central, en los últimos doce meses (junio 2003 -mayo 2004), el acumulado alcanzó los 67.500 millones de reales, lo que representa 4,29% del PIB.
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