Lula: "Sólo pienso en cómo consolidar el actual modelo"

Economía

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dio una interesante entrevista al diario «O Globo», publicada ayer, en la que, pese a los cambios del escenario económico internacional, ratificó la actual política ortodoxa. Además, lanzó la idea de establecer una meta de crecimiento económico junto a la de inflación, como una manera de paliar las críticas que recibe por el desempeño de la economía. En la entrevista, cuyos principales pasajes transcribimos a continuación, Lula se refiere también a la polémica por el nivel de las tasas de interés, habla de su compromiso con el actual rumbo económico, descarta influir en los trascendentes comicios municipales de octubre próximo y se irrita al evocar su reciente entredicho con «The New York Times». Veamos.

Periodista:
El Comité de Política Monetaria del Banco Central (COPOM) volvió a interrumpir la caída de las tasas de interés, reactivando las críticas al gradualismo excesivo de la política económica. ¿Qué opina de eso?

Lula da Silva: Cuando se gobierna, no se opina; se hace o no se hace. Opinar es para el comentarista y para la oposición. El Banco Central tomó la medida que era posible tomar. Estamos con una economía mundial nerviosa por la expectativa de las posiciones del banco central norteamericano, salimos de un nivel de u$s 27, u$s 28 por barril de petróleo para llegar a u$s 41, lo que no es nada alentador. Tenemos una preocupación enorme porque, si debiéramos aumentar la gasolina, eso va a impactar directamente en la inflación. En Brasil, en los últimos anos, las reuniones del COPOM se transformaron en hecho nacional, innecesario en mi opinión.


P.:
¿Piensa que el BC exageró?

L.daS.: Es importante que las tasas bajen. Creo que (el ministro de Hacienda, Antonio) Palocci sueña con que bajen, creo que (el presidente del Central, Henrique) Meirelles también, yo sueño todos los días con eso... Ahora, también tenemos conciencia de que no podemos dar un paso al frente para después tener que dar dos hacia atrás. Prefiero la cautela y reducir gradualmente para no tener que volver atrás.


P.:
¿Por qué?

L.daS.: La gente debe tener paciencia para entender que no vamos a hacer electoralismo en este año de comicios. No lo haremos. No estoy pensando en la próxima elección. Estoy pensando, en verdad, en lo que podremos consolidar como modelo económico sustentable para este país. Es mejor decir la verdad, por más dura que sea, que contar una mentira, que tiene patas cortas.


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P.: ¿Cómo le será posible convencer a la población de esa cautela si no logra convencer ni a su vice (José Alencar), que cada día se expresa más?

L.daS.: No me cabe a mí impedir que cualquier ser humano hable bien o mal de las tasas. Cada uno habla... No me importa que las personas hablen. Por otro lado, estamos intentando hacer que las verdaderas tasas a las que la sociedad tiene acceso sean abaratadas. Nunca en este país tuvimos las tasas para el consumidor en los niveles de hoy, sobre todo para el pueblo trabajador. Hicimos acuerdos con el movimiento sindical para tener préstamos con descuento de los salarios, lo que está dando un resultado excepcional. Estamos prestando más dinero a la micro, la pequeña y la mediana empresa con tasas más baratas, vía el Banco do Brasil y el BNDES. Y lo hacemos independientemente de la tasa Selic. Vamos a hacer eso con cuidado. Tengo cuatro años de mandato, estoy con un año y medio. Tengo todo el tiempo del mundo para probar que las cosas van a salir bien. Y será así: con pasos tranquilos, sin ninguna locura de nuestra parte. No habrá decisiones tomadas por ser un año electoral. Cada vez que eso se hizo en Brasil, el pueblo se quedó con el perjuicio.


P.:
Usted ha sido constante en la defensa de la política económica, nunca se oyó una declaración suya mínimamente contraria. A pesar de eso existe, permanentemente, inclusive dentro de su partido, una discusión sobre la necesidad de cambios en la política económica. ¿Cómo lidia con ese tipo de presión?

L.daS.: Yo no veo presión, veo inquietudes, muchas veces por desinformación (...).Yo llamo a la gente aquí para discutir. No soy el dueño de la verdad y no quiero serlo. Nadie lo es. Todos los que dicen que tenemos que cambiar la política económica sólo tienen dos argumentos: muchos quieren que se reduzca la tasa de interés y el superávit primario, otros que se mantengan las tasas altas y que se reduzca el superávit primario.


P.:
Otros quieren reducir la meta de inflación...

L.daS.: Tenemos una meta de inflación con una banda de más 2,5 y menos 2,5 (por ciento). Algunos compañeros dicen: no necesitamos perseguir 5,5%, vamos a quedarnos en 6,5%. No vamos a jugar con eso... Si no llegamos a 5,5% no habrá sido por falta de esfuerzo o de sacrificio. Pero hay compañeros que dicen que sería importante que el Banco Central no persiga sólo la meta de inflación sino que también persiga una meta de crecimiento. Puede ser algo que el Consejo Monetario Nacional discuta desde ahora. En vez de establecer solamente la meta de inflación, podríamos colocar, también, concomitantemente, la meta de crecimiento para que sean perseguidas juntas... Es una idea que está siendo estudiada, trabajada.


P.:
¿Se pone nervioso frecuentemente? Hay quien dice que es dado a accesos de irritación.

L.daS.: A veces me dan pena mis ministros, porque les exijo mucho. Muchas veces me irrita la morosidad de la máquina burocrática. Muchas veces uno se decide con un ministro, con diez ministros, y después de dos meses percibe que la cosa no anduvo porque existe una ley y un técnico del tercer escalón entendió que esa ley prohíbe hacer determinada cosa. Entonces hay que cambiar esa ley. Es un trabajo... La impresión que tengo es que el Estado brasileño fue reglamentado para no funcionar, para demorar mucho. Y estamos haciendo un trabajo enorme para cambiar esas cosas. Ustedes deben recordar que en Brasil hasta tuvimos un Ministerio de Desburocratización, que fue un gran paso. Pero se paró allí y no se hizo más.


P.:
¿Está preparado para entrar en la campaña electoral, ya que la oposición la está nacionalizado?

L.daS.: Lo que queremos es que la nacionalicen porque vamos a poder comparar (...). Pero creo que no es el papel del presidente entrar en la pelea para disputar elecciones municipales.


P.:
En el episodio con «The New York Times» (por la publicación de un artículo que lo describía como bebedor), ¿realmente se sintió tan irritado?

L.daS.: (Con irritación) Para mí, ese asunto está cerrado. No quiero hablar más de eso.

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