Buenos Aires - Carlos Ruckauf decidió ayer pasar la pelota a la Legislatura para que allí se discuta el futuro de la concesión de aguas en la provincia de Buenos Aires. Durante un almuerzo reservado con diputados y senadores del PJ compartido con Eduardo Duhalde, el gobernador pidió que la «cuestión Azurix» sea tratada en extraordinarias, casi seguro antes de que termine este mes, aunque no dio instrucciones precisas sobre la conveniencia o no de dar de baja el contrato. Como se sabe, la empresa está acusada de suministrar líquido no potable en varias localidades de la provincia. Ruckauf descubrió que el conflicto, además de causar lógica preocupación en la población, desató una pelea, por ahora no declarada públicamente, en la Alianza.Y con repercusiones nacionales. Según reveló en el encuentro con legisladores, Azurix provocó una puja entre el senador Leopoldo Moreau, quien pidió por los diarios que el gobierno rescindiera el contrato, y José Luis Machinea, que está muy inquieto porque detrás de la empresa de agua está la firma estadounidense Enron y, más atrás, un banco que aportó capitales para el blindaje. Con ese antecedente a la vista, el mandatario bonaerense sugirió a sus diputados y senadores que habilitaran el debate para dentro de una o dos semanas. La intención es que la oposición a nivel local desnude en el recinto sus diferencias internas entre aguas y finanzas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Escuchó las instrucciones de Ruckauf medio centenar de legisladores presentes, entre ellos los diputados Osvaldo Mércuri, Carlos Díaz,Andrés Bevilacqua, Juan Garibotto, Florencio Randazzo y Sergio Massa, además de los senadores Luis Genoud y Alfredo «Lobi» Antanucci. También asistieron el vicegobernador Felipe Solá, los ministros Jorge Sarghini (Economía) y Raúl Othacehé (Gobierno), además de los intendentes afectados por el último temporal, Alejandro Granados (Ezeiza), Hebe Marucco (Almirante Brown) y Oscar Rodríguez (esposo de la diputada nacional Mabel Müller y cacique de Perón), que se llevaron un fondo antiemergencias de regalo. Antes de despedirse, Ruckauf anunció que firmó un convenio con Tucumán, por el cual Buenos Aires comprará la producción azucarera de 2 ingenios norteños para destinarla a institutos dependientes del Consejo del Menor y la Familia. Informate más