14 de agosto 2002 - 00:00

Mantendrán subsidio al gasoil sólo para el transporte público

El gobierno negociaba anoche con las petroleras y las empresas de transporte un nuevo sistema para subsidiar a las refinerías y mantener un precio de 0,85 de peso (hasta fin de mes está fijado en 0,75) por litro para el gasoil para el transporte público de pasajeros (colectivos y trenes).

El nuevo esquema consistiría en subsidiar directamente a las refinerías, compensándolas por la diferencia entre el precio para el transporte de pasajeros y el de la estación de servicio. Según cálculos preliminares del Ministerio de Economía, el gasto del Estado por esta subvención bajaría de 30 a 7 millones de pesos mensuales.


Pero la diferencia radica fundamentalmente en que el precio para el transporte de cargas ya no será el mismo que para el de pasajeros. Estaría a mitad de camino entre 0,85 de peso y 1,18 peso.

Según las petroleras, debería fijarse en torno a 1 peso, pero hasta anoche las cámaras empresarias se negaban a aceptar ese valor, en una extensa reunión que fue piloteada por el secretario de Transporte, Guillermo López del Punta.


El criterio oficial es que el subsidio sólo debe mantenerse para los sectores que tienen tarifa regulada y no están autorizados a aplicar subas, mientras el transporte de cargas ya habría aumentado sus precios y, en todo caso, está en libertad de hacerlo.

Por su parte, las petroleras, en una negociación paralela a la encarada con López del Punta, están pidiendo que se elimine la retención a la exportación de gasoil y que se autorice un aumento del gas natural para los grandes clientes que les compran directamente a ellas el producto.

La retención al gasoil rige hasta el 30 de setiembre y se estableció tras problemas de desabastecimiento registrados entre marzo y abril, debido a la mayor demanda originada en la cosecha. Las petroleras, en particular Repsol YPF, se comprometió a asegurar el suministro del producto a mediados de junio, pero pidió a cambio que se eliminara la retención.

Aun cuando no hubo en los últimos tres meses problemas con el producto, el gobierno teme ahora que la mayor demanda originada en setiembre y octubre por la siembra, vuelva a crear problemas, y por eso se duda en levantar la medida.


En cambio, el nuevo secretario de Energía, Enrique Devoto, habría pedido ya opinión al Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) sobre la viabilidad de permitir la suba del gas natural para los grandes clientes industriales.

Estos, por tener contratos directos con las petroleras, están fuera del cuadro tarifario, y sus precios no necesitan ser debatidos en audiencia pública. Estos contratos quedaron congelados y pesificados por la ley de emergencia pública, aunque en las últimas semanas las petroleras llegaron a acordar nuevos precios con algunos de sus grandes clientes.

La decisión oficial -que podría tomarse por un decreto de necesidad y urgencia-blanquearía esos acuerdos privados y haría extensiva la situación para los que no acordaron con las petroleras.

Dentro de los grandes clientes están sobre todo las empresas exportadoras que ya se beneficiaron con la devaluación. Pero ya está decidido que quedarán excluidas de la suba las centrales térmicas, debido a que un aumento del gasoil para esas empresas, tendría impacto en la tarifa eléctrica.

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