16 de enero 2006 - 00:00

Marcas de ropa también se juegan en Copa FIFA

Adidas, Nike, Puma y sus «naves insignia» Argentina, Brasil e Italia respectivamente. En el caso de la primera, habría que agregar a Alemania. Son las marcas con más chances de ganar el mundial.
Adidas, Nike, Puma y sus «naves insignia» Argentina, Brasil e Italia respectivamente. En el caso de la primera, habría que agregar a Alemania. Son las marcas con más chances de ganar el mundial.
El resultado de la próxima Copa FIFA de fútbol no sólo desvela a los hinchas de los 32 países participantes, sino también a los ejecutivos de las empresas de indumentaria deportiva que vestirán a esas selecciones.

Una buena performance garantiza millones de dólares en ventas de camisetas y accesorios;
en sentido inverso, una eliminación temprana o inesperada provoca «clavos» en toda la cadena de confección y comercialización de esas camisetas.

Los dos gigantes del negocio, Nike y Adidas, monopolizan desde hace una década a las selecciones naturalmente favoritas, que en general han cumplido con lo que se esperaba de ellas. Sin embargo, esta Copa FIFA tendrá más marcas que la estadounidense y la alemana: desde la también alemana (y «clásica») Puma hasta rarezas como Marathon o JoMa. Y hasta puede que haya dos selecciones sin sponsor de indumentaria. Veamos quién es quién, o quién viste a quién.

Nike tiene un total de siete equipos, pero todas las fichas parecen puestas en el favorito Brasil. Lo acompañan en esta escudería Australia, Croacia, México, Portugal, Corea y EE.UU.

Adidas parece tener más chances; además de contar con un seleccionado más que su competidor (ocho), varios de ellos son candidatos a disputarle el cetro al pentacampeón. Hablamos del local Alemania, al que se agregan Argentina, Francia, Holanda y hasta la propia España, que nunca satisface las expectativas que genera. «Acompañan» en un segundo lote República Checa, Japón y Trinidad-Tobago.

Puma, si bien cuenta con Italia, también candidato natural al título, parece haber concentrado sus esfuerzos en los equipos africanos que aspiran a ser considerados parte de la nueva elite del fútbol. Con nueve selecciones, es la que mayor número de equipos patrocina: las europeas Suiza, Polonia y la mencionada Italia, la americana Paraguay, la asiática Arabia Saudí y las africanas Túnez, Costa de Marfil, Ghana y Togo.

Umbro, británica, tiene a Inglaterra como nave insignia, acompañada de Suecia. Lotto, italiana, también tiene dos equipos: Serbia-Montenegro y Ucrania.

• Las restantes cuatro selecciones se reparten entre la española Joma (Costa Rica), la brasileña Marathon ( Ecuador) y las «rarezas» de Angola e Irán, que no exhiben marcas en sus uniformes. De hecho, donde debería estar el logo del patrocinador, la camiseta iraní exhibe la leyenda IR IRAN (obviamente por Islamic Republic of Iran).

Lo llamativo es que teóricamente, y si se continúa con la tendencia iniciada en 1986, le tocaría salir campeón a un equipo
vestido por Adidas. Hasta ese año los seleccionados eran casi monopolizados por la marca alemana, y antes de ese monopolio los uniformes de los futbolistas eran poco menos que un «commodity», sin atractivos que diferenciaran a las camisetas oficiales de las que podían comprarse en cualquier casa de deportes de barrio de cualquier ciudad del mundo.

 Es a partir del mundial de
México cuando las marcas descubren que la diferenciación es igual a centenares de millones de dólares, y comienza la fiebre de la «camiseta oficial», que incluye el nombre en la espalda del jugador elegido por el comprador.

También marca el inicio de una curiosidad: Adidas gana cada dos torneos
, alternando con marcas como Le Coq Sportif, Nike o Umbro. De confirmarse esta tendencia, la Argentina estaría dentro de los candidatos a ganar la Copa, no sólo por la calidad (o no) de sus jugadores.

• Fotografía

Es cierto que la Copa FIFA es una liga en la que sólo parecen tener chances cuatro selecciones (Brasil, Alemania, Italia, Argentina), con algunas excepciones en los torneos ganados por Francia, por Inglaterra (ambos en condición de local) y las dos reliquias del pasado como son los campeonatos obtenidos por Uruguay. No es una casualidad, entonces, que las dos principales empresas quieran asegurarse la foto del capitán levantando la copa, vestido con su uniforme. Veamos:

• En 1986, como es casi ocioso recordarlo, el campeón mundial fue
la Argentina de «Maradona y diez más», parafraseando el eslogan actual de la marca de las tres tiras (poco feliz, por cierto, salvo que el «uno» sea un irremplazable indiscutido como «el diez»). En esa ocasión, la selecciónde Carlos Bilardo usaba Le Coq Sportif. Cabe recordar que la decisión de vestirla con esa marca francesa (y no con Adidas, como venía haciéndolo desde antes del Mundial '78) fue de la empresa Gatic SA, que por entonces tenía la licencia de ambas para el país. Lo curioso es que tres años después, luego de la muerte de Horst Dasler, hijo de Adi Dasler (fundador de Adidas), sus hermanas le vendieron la empresa al francés Bernard Tapie, que era el dueño de Le Coq Sportif. Esa operación «se dio vuelta» en 1992, cuando Tapie -involucrado en varios escándalos deportivos que lo llevaron a la cárcel durante 18 meses- fue obligado a vender Adidas al Crédit Lyonnais, su principal acreedor. Poco después, la entidad financiera le vendería la empresa al financista francés Robert Louis-Dreyfus.

• En 1990, el árbitro mexicano-uruguayo Edgardo Codesal «inventó» un penal que le permitió a la selección alemana derrotar a la argentina por uno a cero en Italia. La marca que usaba Alemania era Adidas, lo mismo que su derrotada.

• En 1994, en la que seguramente fue la peor final de la historia de los mundiales,
Brasil derrotó por penales a Italia; la «verdeamarela» había firmado contrato con la británica Umbro; los italianos jugaron con una camiseta de «marca propia», una costumbre que romperían recién en la última copa cuando adoptaron la italiana Kappa; este año en Alemania se los verá usando Puma.

• En 1998, Francia derrotó con baile incluido a Brasil, que ese año «debutaba» en lo que sería su larga asociación con Nike. A la empresa estadounidense, que hasta hacerse del «scratch» para su escudería no había tenido demasiada presencia en el fútbol ( prefería «track & field», fútbol americano, etc.), no le fue bien en el debut: la ganadora usaba Adidas.

• En 2002 se repitió el «clásico» en la final: no sólo porque jugaron Brasil y Alemania (una con cuatro copas ganadas hasta ese momento, la otra con tres), sino porque se enfrentaban de nuevo Nike y Adidas; la estadounidense ganó 2-0. Fue la primera Copa del Mundo para la firma estadounidense.

¿Qué pasará dentro de cinco meses? Salvo alguna semisorpresa, como
Italia o Inglaterra, la lógica indicaría que Adidas o Nike se quedarán con la foto del capitán levantando la copa, para adornar sus posters promocionales en todo el planeta. Desde la Argentina, el deseo es que el ganador use tres tiras, y su camiseta sea la única con bastones celestes y blancos.

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