8 de octubre 2007 - 00:00

Más argentinos van al dólar: caen 200 millones de reservas

Pese a que aparecen más señales de que la crisis financiera en Estados Unidos va quedando atrás, en la plaza local sorprende la demanda de dólares. Son ahorristas que optan por no renovar sus plazos fijos. Eligen pasar las elecciones en activos lo más seguros posibles. El Banco Central debió vender sólo la semana pasada u$s 200 millones para mantener el tipo de cambio. Impacta en reservas, pero se compensa en parte por ganancias que obtiene por tenencias de euros y otros movimientos contables. En paralelo, hay empresas que giran al exterior divisas para pagar deudas. Habrá en las próximas semanas liquidaciones de dólares de exportadores, algo que traerá alivio al mercado. De todas maneras, no deja de ser una señal preocupante la desconfianza existente hoy.

Más argentinos van al dólar: caen 200 millones de reservas
La cercanía de las elecciones junto a la abrupta baja de la tasa en pesos para préstamos de cortísimo plazo generaron una renovada demanda de dólares en el mercado local. El Central tuvo que salir a vender divisas durante toda la semana pasada y podría continuar hoy, con el objetivo de que la cotización se mueva lo menos posible a tres semanas de los comicios.

El Central terminó con un promedio de venta de dólares cercano a los 40 millones diarios, es decir unos u$s 200 millones en total. La suba del euro y del oro ayudó a disimular el impacto en el nivel de reservas, que se mantienen apenas arriba de los u$s 43.000 millones. La divisa en el mercado mayorista terminó la semana con tendencia alcista, a $ 3,157 para la venta y en el minorista a $ 3,18 en las casas de cambio.

Pero no se descarta algún aumento marginal en las próximas jornadas si se mantiene la tendencia compradora en el sector privado. El Central está decidido, de todas maneras, a defender el techo en $ 3,20 por lo menos hasta el 28 de octubre. Para fin de año no se descarta que suba algunos centavos más para compensar al menos parcialmente el efecto de la suba inflacionaria.

  • Contraste

  • La renovada fortaleza del dólar aquí contrasta con la debilidad en el mundo. De hecho, la cotización contra el euro y otras monedas (en particular las emergentes) tocó el mínimo de los últimos años.

    La mayor demanda de divisas coincidió con la reducción de tasas que impulsó el Central. Cuando el «call money» se ubicó en cerca de 15%, la autoridad monetaria compró fuerte. De hecho, en la primera quincena de setiembre adquirió por u$s 253 millones. Pero en la segunda quincena, cuando el «call» pasó a 8,5% la entidad que preside Martín Redrado terminó vendiendo u$s 223 millones. Esto significa que los inversores se quedaron en moneda local sólo cuando se vieron muy seducidos por la tasa. De lo contrario, prefirieron asegurarse dólares.

    Se verificó, además, compra de dólares por parte de empresas para pagar vencimientos de deuda en el exterior. Como al mismo tiempo no se registran ingresos de divisas por emisión de bonos, ya que el mercado está reacio a este tipo de colocaciones, no se produjo la compensación que podría esperarse. Ahora hay expectativa por las emisiones anunciadas por Pan American Energy y Edenor, ya que implicaría ingreso de divisas por más de u$s 400 millones. Por supuesto, no está claro el ritmo de ingreso de las mismas una vez que cierren las operaciones.

    Estos son algunos datos adicionales que surgen del mercado financiero:

  • La tasa que pagan los bancos por plazos fijos mayoristas cayó en la segunda quincena de setiembre, pero ahora encontró un piso. La BADLAR cerró la semana pasada en alrededor de 11,80%, habiendo superado 14,5% a mediados del mes pasado. Para minoristas, los rendimientos de colocaciones a plazo oscilan entre 9% y 10% anual (o sea siguen bien por debajo de la inflación real).

  • La evolución de los plazos fijos demostró el poco interés de público y empresas por posicionarse en moneda local. Según datos oficiales, en setiembre se produjo una caída de 0,5% en plazos fijos del sector privado, apenas $ 150 millones. Representa, sin embargo, un llamado de atención ya que se trata de un cambio en la tendencia.
  • Dejá tu comentario

    Te puede interesar