Como si fuera el aeropuerto de Francfort, pero por las razones equivocadas: casi toda la flota de Aerolíneas Argentinas
dormía al sol ayer en Aeroparque. Sólo un Boeing 737-200 logró despegar rumbo a Iguazú, con pilotos que abandonaron
la medida de fuerza «por tiempo indeterminado».
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