En noviembre comienza a regir la disposición del Banco Central de eliminar los plazos fijos a 7 días e imponer el mínimo de 30 días para una colocación a tasa. Hay $ 2.860 millones en la actualidad invertidos a menos de un mes que deberán adecuarse a esta normativa. En bancos descuentan que 100% de ese monto se quedará en el sistema en caja de ahorro o invertido a más de un mes. La jugada de Prat-Gay, titular del Central, tiene alta probabilidad de éxito ( que el dinero no salga de los bancos). La razón: el dólar en continua baja no tienta hoy a ahorristas.
Se trató, más bien, de una señal que apunta a la «normalización» del sistema. Los «miniplazos fijos» habían surgido en plena crisis tras la aparición del «corralito» para alentar al público a volver a los bancos.
El cortoplacismo sigue siendo, de todas formas, el principal escollo que tienen las entidades, ya que no les permite contar con un fondeo apropiado para salir a prestar. Puntualmente,
Dejá tu comentario