29 de julio 2004 - 00:00

Más presión aquí para combustibles

Esso subió los precios de los combustibles al público el domingo pasado, y Shell la siguió el martes. Sin embargo, da la impresión de que en los cálculos de esas empresas, se estimaba un valor internacional del petróleo oscilando entre 40 dólares como piso y 42 dólares como techo.

Ahora, el escándalo ruso está haciendo trastabillar esas estimaciones. Según los analistas, si realmente Yukos deja de producir, el precio del petróleo podría superar los 45 dólares.

Un poco para esperar a qué valor se asienta definitivamente la cotización y, sobre todo, para no abrir un nuevo frente de conflicto con el gobierno, al sumarse rápidamente a la misma actitud que las otras petroleras, Repsol YPF no tocó los precios al público. Voceros de la compañía sugirieron que esta semana ya no habrá aumentos. Petrobras, en tanto, siempre va un paso detrás de la empresa española, y por consiguiente tampoco tomó medidas por ahora.

• Nuevo acuerdo

Por su parte, voceros oficiales aseguraron que el gobierno busca un nuevo acuerdo con las petroleras para fijar un precio testigo del petróleo que permita evitar nuevas subas en los combustibles. Sin embargo, un convenio de esa naturaleza ya rigió durante 14 meses, hasta abril pasado y es muy difícil que se renueveen las mismas condiciones.

Las mismas fuentes agregaron que además el gobierno está realizando un estudio «para determinar cuál debería ser el precio de los combustibles en la Argentina», lo que suena a advertencia a las empresas.


• Impacto

De todas formas, un alza abrupta del precio del petróleo va a impactar en los valores de los combustibles al público e incluso en la tasa de inflación en los últimos meses del año. Este efecto contraproducente tiene como contracara un aumento de los recursos fiscales ya sea del Estado nacional a través de las retenciones a las exportaciones de crudo y derivados, como de las provincias, que mejoran sus ingresos en regalías, especialmente cuando el petróleo que se extrae en sus territorios se destina al mercado externo.

En el momento actual, el alza del precio internacional del petróleo también impacta negativamente en las cuentas fiscales en tanto eleva el precio del fueloil importado de Venezuela con el que se está generando energía eléctrica, en reemplazo del gas natural. Además, como el gasoil para el transporte público está subsidiado, cuanto más alto sea el precio real, mayor es la subvención que debe afrontar el fisco.

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