Hoy, el Central y el Banco Nación son compradores (en soledad) de dólares, ya que el sector privado los vende para pasarse a bonos de la deuda que están dando rentabilidades muy altas en dólares.
Ricardo López Murphy dijo que «al argentino que trae sus ahorros del exterior hay que abrazarlo, no castigarlo. La única manera de recuperar la confianza en el sistema financiero local es dejarlos que entren de a poco». Aunque la restricción no alcanza a los organismos oficiales, ironizó: «¿No será que ponen la medida para justificar por qué no traen la plata de Santa Cruz?».
El dirigente recordó que desde el gobierno siempre se demonizó a los que se llevan el dinero afuera «y ahora cometen esta aberración jurídica».
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