Medialunas para la costa: como detectó que en enero y febrero sus ventas caían fuertemente, no porque la gente no las consumiera sino porque se iban de su área de cobertura, las familia Sánchez, dueña de Las Medialunas del Abuelo, decidió invertir $ 1 millón en abrir una planta de elaboración en Mar del Plata, que se sumará a las tres que tiene en Buenos Aires, donde fabrica el millón de medialunas diarias que vende en Capital y GBA. Desde Mar del Plata, ahora, abastecerá a todos los balnearios de la costa atlántica, donde piensa abrir «treinta franquicias en un año y medio», según su presidente, José María Sánchez.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El empresario explica la génesis de su negocio: «Las panaderías tienen demasiada pérdida porque al final del día se tiran muchos productos; esto provoca que los precios sean altos; por eso pensamos en una cadena monoproducto y como la medialuna es lo que más se consume, no tenemos que subvencionar otros que se venden menos; por eso, arrancamos con este concepto hace tres años y medio, y mal no nos fue».
El esquema, sin embargo, tiene alguna limitación: «Como no congelamos el producto sino que lo mandamos enfriado a los locales, donde se completa la elaboración, tenemos que tener una planta cerca de las bocas de venta; por eso, para expandirnos al interior (desde donde nos piden franquicias), tendríamos que levantar más fábricas y por ahora lo estamos estudiando», dice Sánchez.
En la empresa ya trabajan 350 personas, más otros 900 en los locales. «Mi familia está en esto desde hace 60 años.» Para comprobarlo, dice Sánchez, alcanza con ver el logo de la marca: «Es la foto de mi abuelo materno, Carlos María Figún, panadero como yo».
Dejá tu comentario