Según un estudio realizado Centro de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (CETSA) de la Universidad ISALUD, desde la introducción del primer biosimilar en Argentina en el año 2014, el sistema de salud nacional tuvo un ahorro directo acumulado de 65,7 millones de dólares en costos de tratamientos. A través de la sustitución de los medicamentos biológicos de alto costo por productos de igual calidad y precios entre el 15 y el 25% menores, son más los pacientes que pueden acceder a terapias para enfermedades crónicas, como el cáncer o las enfermedades autoinmunes. En Argentina más de 35.000 pacientes recibieron este tipo de tratamientos y la cifra está en aumento.

Dejá tu comentario