Mejor Cavallo que prevé shock. Por ayuda de bancos pasó la clave. Mejor panorama sube mercados.
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Surge una solución del aporte de los bancos que han logrado en los últimos años en el país buena consolidación, gracias al ex presidente del Banco Central Pedro Pou. Pero hoy las entidades financieras mayoritariamente ya se han volcado a su sucesor, Roque Maccarone. Por lo menos los bancos extranjeros y los grandes nacionales. Desconfían sólo los bancos más chicos porque dentro de la solución que brinda la gran banca está su mayor gravitación futura. Es obvio esto último.
No es que sean tan líricos. Saben que Domingo Cavallo tiene en la manga una carta que estima consistente que sería, en realidad, el verdadero plan que ha estado elaborando el ministro y al que no podía hacer mucha referencia mientras se gestaba.
La banca para aportar la solución exigió algunos recaudos. Uno de ellos fue coincidir en Roque Maccarone para presidir al Banco Central. Aceptaron a Felipe Murolo como director en cuanto irá a un sector donde ya estuvo y conoce, la Superintendencia para control de bancos. No preocupa que algunos directores como Domper o Saúl continúen en sus mandatos hasta concluirlos en setiembre próximo. Sí hicieron fuerte hincapié en dos aspectos: que se agoten los esfuerzos por rechazarle la renuncia y mantener en el cargo de vicepresidente del Banco Central al actual, Martín Lagos, venciendo su posición de alejarse por haber acompañado la gestión de Pou y solidarizarse con éste. Lo consideran a Lagos idóneo para dar continuidad en varias políticas en marcha. Obviamente los bancos no creen en todas las sonceras que escribió la comisión del Congreso -«racismo», «negligencia», «no idoneidad de Pou», etc.- y saben que sólo fue para forzar su renuncia.
La refinanciación o canje de bonos que ofrecerá el gobierno es voluntaria. Desde ya que los bancos locales participarán activamente ya que aportan 80% de las licitaciones de LETES y BONTES. A los ahorristas, la operación no los afecta y los podría beneficiar -subirían cotizaciones- aguardar a cobrar al vencimiento final.
Daniel Marx desalentó un poco ayer, cerca de las 17, la recuperación alcista de los títulos públicos al señalar que recién dentro de 3 semanas se concluiría de armar la solución financiera con la banca. Pero es obvio que no puede ser arreglado el tema en horas. El nuevo bono -incluso se habla de que serían tres con diferentes plazos que refinanciaría los próximos 4 años de vencimientos-por lo menos la banca quiere que sirva para constituir el encaje obligatorio de las entidades. Además tiene que discutir la tasa tras aceptar el acuerdo general como hicieron ayer.
Las consecuencias son que variaron las expectativas; que la Argentina saldría del sofocón de los vencimientos inmediatos cuando no tenía fondos para financiarlos más allá de mitad de junio y que está la posibilidad de inversión fuerte con efecto multiplicador.
Ningún movimiento en Economía se hace sin consecuencias. Por caso no puede ignorarse que la solución a la sub-crisis financiera de 3 días no arregla los problemas de fondo señalados y que cuando los bancos refinancian reciben títulos con los que cumplen obligaciones que terminan en suplantar dólares auténticos. La consecuencia de la sub-crisis es, entonces, un conjunto bancario y un sistema monetario argentino más débiles porque cambió en parte su base de sustentación.




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