Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

25 de octubre 2026 - 00:00

Mercado, industria y Mercosur: ¿qué pueden cambiar en la Argentina las elecciones en Brasil?

El resultado de los comicios pondrá en discusión en qué modelo de integración regional tendrá que competir la industria argentina.

ver más

Brasil llega a las urnas con Lula al frente, pero con una segunda vuelta abierta y el mercado atento al frente fiscal.

La elección presidencial en Brasil llega en una semana de turbulencias para el gobierno argentino. El riesgo país escaló nuevamente por encima de los 700 puntos básicos, la economía entró virtualmente en recesión técnica y las dudas sobre la reelección de Javier Milei volvieron a instalarse. Los analistas anticipan cambios para el Mercosur, la industria y los mercados si Flávio Bolsonaro es electo presidente. ¿Cómo continuaría la relación en caso de que gane Lula da Silva?

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Para la Argentina, ninguno de los dos escenarios electorales aparece como automáticamente favorable. Esa es la principal conclusión de un análisis que Martín Pollera, director ejecutivo del Grupo Atenas, elaboró especialmente para Ámbito. El economista construyó un cuadro de doble entrada que compara las consecuencias de un triunfo de Lula o de Bolsonaro en distintas dimensiones: mapa geopolítico, Mercosur y sectores industriales afectados.

Una victoria de Bolsonaro le permitiría a Javier Milei sumar un aliado ideológico. Sin embargo, también implicaría una mayor competencia por las inversiones y el respaldo de Donald Trump, además del riesgo de una flexibilización del Mercosur que perjudicaría a sectores industriales como el automotriz, autopartista y petroquímico.

La paradoja es que una mayor sintonía política entre ambos gobiernos podría traducirse en mayores dificultades para la producción argentina. En cambio, una reelección de Lula preservaría las preferencias comerciales del Mercosur, pero profundizaría las asimetrías productivas.

Mientras Brasil impulsa la industria con financiamiento e incentivos, Argentina concentra sus estímulos en sectores extractivos, lo que podría acelerar la pérdida de inversiones industriales. En ambos escenarios, la integración energética con Vaca Muerta aparece como una oportunidad, aunque insuficiente para revertir los desequilibrios.

“Ninguno de los dos escenarios es automáticamente favorable para Argentina. Cambia el canal por el que se pierde”, sintetizó Pollera.

Mercados: qué puede pasar el lunes después de las elecciones

Hasta el 4 de octubre pasado por la mañana, la enorme mayoría de los consultores coincidía en que Lula obtendría más votos que Bolsonaro en la primera vuelta. Solo el Instituto Vox Brasil planteó un escenario similar al que terminó ocurriendo. Es decir, el triunfo del hijo del expresidente fue un verdadero batacazo para el mercado que trajo repercusiones: se fortaleció el real y subieron las acciones en Brasil.

“El mercado se mueve por sorpresas. En las generales, Bolsonaro sacó un resultado mejor de lo esperado, eso empujó hacia arriba el índice de Brasil, se apreció el real y eso nos impactó positivamente a nosotros”, explicó en diálogo con Ámbito Federico Machado, economista de LLZ Macroeconomía y Finanzas.

En el contexto actual, un triunfo de Bolsonaro en la segunda vuelta no sería una novedad resonante. Para Machado, eso ya está contemplado dentro de los precios actuales y solo podría generar movimientos menores o de muy corto plazo. En cambio, si gana Lula, “tendría un efecto bastante negativo tanto en Brasil como acá, con caída de las acciones y suba del tipo de cambio”.

Los bonos soberanos en dólares volvieron a operar en rojo el viernes, en medio de las crecientes preocupaciones de los inversores sobre la marcha de la economía argentina. Para Soledad López, gerenta de Desarrollo de Rava Bursátil, las declaraciones de Patricia Bullrich sobre una posible candidatura presidencial profundizaron el mal clima y el riesgo país cerró la semana en 710 puntos básicos.

Las repercusiones del resultado de la segunda vuelta se montarán sobre un mercado argentino que hace tiempo juega un partido distinto al de sus pares. El lunes por la mañana podría llegar un alivio o sumarse otra nube gris al temporal que hizo subir el riesgo país más de un 40% en los últimos dos meses.

El crecimiento: factor fundamental

El estancamiento de la actividad que dio a conocer esta semana el INDEC fue otro de los datos salientes: la economía avanzó apenas un 0,1% mensual en agosto. El equipo económico y las consultoras esperaban un rebote luego del derrumbe del 2,8% de julio. Hasta el propio Milei tuvo que reconocer que los indicadores “no están evolucionando tan positivamente” como se esperaba y responsabilizó al shock externo.

A menos de un año de las elecciones presidenciales, el ritmo de crecimiento de la economía se vuelve un indicador fundamental para medir el riesgo político. También en ese sentido hay algo para mirar en las elecciones de Brasil: “En términos económicos, para Argentina lo más importante es que Brasil crezca. Es más importante incluso que un salto en el tipo de cambio porque la economía de Brasil está muy integrada con la de Argentina en muchos sectores, como el automotriz, autopartista, textil y metalúrgico”, dijo a este medio Martín Kalos, director de Epyca Consultores.

La pregunta, en todo caso, es: ¿qué es más probable, que Brasil crezca con Lula o con Bolsonaro? Para Kalos, la respuesta está en el pasado reciente: “Brasil creció más con Lula, que además fue proclive a hacer negocios con Argentina, incluso con un gobierno de signo político distinto como el de Milei. La perspectiva pareciera indicar que con Bolsonaro podría crecer menos en el corto plazo”.

La elección brasileña plantea entonces una contradicción para el Gobierno argentino. Un triunfo de Flávio Bolsonaro podría darle a Milei un aliado político y generar una reacción favorable de los mercados en el corto plazo, pero también abrir un escenario de mayor competencia por inversiones y de incertidumbre para la industria nacional. Una victoria de Lula, en cambio, podría provocar una reacción financiera adversa, aunque ofrecería mayor continuidad comercial y, según Kalos, mejores perspectivas de crecimiento para un socio fundamental.

La afinidad ideológica no garantiza beneficios económicos. Para la Argentina, el resultado de las elecciones pondrá en discusión en qué modelo de integración regional tendrá que desenvolverse una industria que ya enfrenta dificultades en el mercado interno y de qué forma competirá en un mundo mucho más proteccionista ante reglas del juego del comercio internacional completamente vulneradas.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias