Los mercados internacionales están actualmente con los ojos en dos situaciones concretas: la reacción de la Fed ante la una inflación en Estados Unidos que se mostró más persistente y elevada que lo esperado, y la situación geopolítica entre Rusia y Ucrania. Por una cuestión temporal, esta semana la mirada estuvo principalmente en el segundo punto, con Estados Unidos y otros países de occidente anunciando sanciones económicas a Rusia. Los mercados cayeron fuertemente, dando cuenta de la tensión, y se olvidaron por unas jornadas del sendero de subas de tasas de la Fed y de la magnitud del hike esperado para marzo.
El contexto internacional y Argentina, ¿qué podemos esperar?
La situación actual tiene en principio un punto a favor y otro en contra. Nuestro país, al encontrarse los mercados voluntarios internacionales virtualmente cerrados, se relaciona con el resto del mundo casi exclusivamente por los commodities.
-
Cómo afecta el conflicto Rusia-Ucrania a la inversión en los mercados emergentes
-
El dólar global se acerca a una caída más pronunciada mientras crece el optimismo en Medio Oriente
Qué impacto puede tener la situación global actual en Argentina
Creemos que hoy en día, al encontrarse los mercados voluntarios internacionales virtualmente cerrados para el país, el link entre Argentina y el resto del mundo pasa casi exclusivamente por los commodities. En ese sentido, vale mencionar algunos puntos:
- La tensión geopolítica (y sus protagonistas principales) implica presiones sobre los precios de los commodities, en especial los energéticos como el petróleo y el gas.
- La elevada inflación global y su persistencia se verían presionadas aún más de continuar estas tensiones dado el impacto de los precios de la energía en el ritmo de avance de los precios.
- En un contexto en que la tensión geopolítica persiste, la incertidumbre va en aumento y aún se desconoce la dinámica de la actividad global sin la presencia de los fenomenales estímulos fiscales y monetarios de la Corona-crisis, los principales bancos centrales del mundo podrían no ir tan rápido hacia un entorno de tasas más altas (como se esperaba hasta semanas atrás, en especial en Estados Unidos), pudiendo reducir la velocidad a la que se llegue a una inflación aceptable por la Fed (2% anual, hoy en 7,5% anual).
- Esto podría mantener a los commodities en niveles elevados, dado que suelen ser el hedge natural para cubrirse ante la inflación.
- Como si fuera poco, se esperan políticas expansivas en China ante las tensiones del segundo semestre del año pasado sobre el sector inmobiliario, con el gobierno apuntando a evitar cualquier cimbronazo en la actividad económica, lo que podría dar un soporte a los precios de los commodities.
Este contexto internacional tiene en principio un punto a favor y otro en contra. Comenzando con el último, que el foco global se encuentre de momento en la tensión Rusia-Ucrania puede demorar el cierre total del acuerdo con el FMI, en un contexto donde las reservas netas se hallan en niveles bajos. Pese a esto, creemos que el acuerdo terminará sellándose, aunque nos mantenemos a la espera de los detalles finales.
Por su parte, el punto a favor se relaciona con los commodities. Aun con estimaciones para la cosecha que se han reducido por cuestiones climáticas, el efecto precio más que compensa el valor esperado de las exportaciones argentinas, que podría ser incluso mayor al de 2021. Esto permitirá recomponer reservas en un marco en que los pagos externos de los próximos años son importantes, aunque destacamos que será clave un esquema de incentivos que favorezca al sector exportador para aprovechar el mismo, aun en años en que los términos del intercambio no sean tan favorables como los actuales.
Finalmente, puede destacarse también como punto a favor que el hecho de que el sendero de desinflación global pueda ser algo menos acelerado que lo esperado, reduciría el valor real de la deuda de Argentina en moneda dura.
Dónde nos paramos en materia de inversiones
Para perfiles conservadores seguimos prefiriendo opciones de cobertura inflacionaria y cambiaria en un contexto de alta nominalidad que persistirá este año y destacamos en ese sentido a nuestros SBS Renta Pesos FCI y SBS Capital Plus FCI.
Para perfiles moderados, vemos valor en un mix entre deuda en dólares y equity de fundamentos sólidos, exposición que brinda nuestro SBS Balanceado FCI. Por su parte, creemos que perfiles arriesgados podrían ver a las actuales valuaciones de bonos soberanos en dólares y en equity como atractivos puntos de entrada. Dentro del primer asset class favorecemos GD35 por convexidad y baja paridad y GD41 por current yield y condiciones legales.
Dentro del segundo asset class, priorizamos la diversificación y preferimos posicionarse vía nuestro SBS Acciones Argentina FCI, con sesgo hacia materiales y energía, sectores que creemos pueden tener una mejor performance que el Merval en su conjunto.
Economista de Grupo SBS.





