Washington (EFE) - Una filial de la multinacional farmacéutica Pfizer llegó a un acuerdo con el gobierno de EE.UU. por el que pagará una multa y compensaciones por 430 millones de dólares por promocionar un medicamento para usos no aprobados oficialmente. La sanción a Warner-Lambert incluye una multa de 240 millones de dólares por fraude de salud y 190 millones en compensaciones para cerrar demandas civiles por los programas gubernamentales de salud.
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Warner-Lambert fue adquirida por Pfizer en 2000. Durante la segunda mitad de la década de 1990, esa empresa realizó una activa labor de promoción entre los médicos del país de un medicamento contra la epilepsia, Neurotonin, para usos no aprobados oficialmente, como desórdenes bipolares y migrañas. Como resultado, muchos médicos recetaron el medicamento, a pesar de que el fabricante no tenía datos científicos válidos para respaldar su efectividad en varios de los usos en que se empleaba.
En un uso específico, los datos científicos apuntaban a que el uso de Neurotonin no aportaba mejoras en los pacientes de desórdenes bipolares respecto de un placebo, según el gobierno.
«Los esfuerzos de promoción de Warner-Lambert fueron un intento muy organizado e intencionado para evitar las restricciones del gobierno en promoción comercial de medicamentos», afirmó el fiscal general adjunto, Robert McCallum, durante una conferencia de prensa. Las normas oficiales prohíben a las compañías farmacéuticas promocionar sus medicamentos para usos no aprobados por las autoridades.
La Dirección de Fármacos y Alimentos (FDA, en inglés) autorizó Neurotonin como tratamiento para combatir los ataques epilépticos. Sin embargo, los médicos sí pueden recetar medicamentos para otros usos si lo consideran adecuado.
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