Pese a que el Merval cerro el año con una modera suba, las acciones de Molinos Río de La Plata registraron una expansión estupenda de 151,2%, colocando a la empresa de Gregorio Perez Companc como la que más subió en el panel principal de la Bolsa de Comercio. El papel de Molinos, que a fines de 2006 cotizaba a $ 4,20, finalizó este año a $ 10,55, acompañando los números corporativos que también tuvieron un excelente comportamiento impulsados fundamentalmente por la comercialización de granos.
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El segundo lugar, entre las mejores, fue para Petrobras Brasil que con su descubrimiento de un megayacimiento de petróleo que contendría 50% de las reservas que encontró ese país en los últimos 50 años, puede cambiar el perfil energético brasileño y convertirse en uno de los países con mayores reservas de crudo y gas.
Luego de Molinos y Petrobrás, lo mejor de las acciones líderes vino por el sector energético y el siderúrgico. A pesar de que las empresas vinculadas a este segmento registraron resultados en sus balances por debajo de las expectativas de los operadores, sus acciones resultaron interesantes de cara al primer semestre de 2008 en donde se definirá el nuevo cuadro tarifario. A esto se le suman las anunciadas inversiones y la creciente demanda, lo que le da a las energéticas un fuerte potencial a la suba.
Central Puerto terminó 2007 con un avance de 92,9%, Edenor con 22,8%, Endesa Costanera con 18,9% y Pampa Holding con 5,7%.
La revelación del panel principal fue Mirgor, empresa abocada a la fabricación de sistemas de climatización para la industria automotriz y equipos de aire acondicionado residencial, cuyos papeles aumentaron 93,5%. Las ventas de la compañía y los beneficios netos se incrementaron debido al excelente momento que atraviesa la industria automotriz.
En tanto que lo peor del Merval pasó por el sistema financiero. No fue un buen año para los bancos, afectados fundamentalmente por la crisis hipotecaria en Estados Unidos, lo que provocó una fuerte retracción de los inversores sobre sus colocaciones en entidades financieras. Además se sumó el impacto negativo que tiene para los ingresos de los bancos la caída en los valores de los bonos, afectados fundamentalmente por la desconfianza instaurada por la intervención oficial en el INDEC.
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