La calificadora de riesgo Moody's Investors Service suspenderá su decisión sobre si recorta o no la nota crediticia de Estados Unidos hasta que se complete el proceso de presupuesto del 2013. Mientras tanto, la mantendrá en perspectiva negativa.
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La reelección del presidente Barack Obama no eliminó el status quo de un Congreso aún dividido entre republicanos y demócratas. Si los legisladores alcanzan consenso y logran un presupuesto que resulte en una estabilización de la perspectiva fiscal y luego en una tendencia descendente en la relación deuda federal respecto del PBI en el mediano plazo, Moody's podría confirmar la calificación y restituir la perspectiva a estable. Actualmente, la agencia conserva a los bonos soberanos de Estados Unidos con su evaluación más alta, "AAA", aunque con un panorama negativo.
"Por el contrario, si las negociaciones no logran generar políticas que conduzcan a la estabilización de la deuda y en última instancia a su reducción, entonces estimamos que rebajaremos la calificación a Aa1", advirtió Moody's, delineando un recorte de un grado.
Por su parte, Fitch Rating's mantiene una postura similar con su calificación "AAA" y una perspectiva negativa. Hoy reiteró que un plan creíble de reducción del déficit debe tener incrementos de impuestos y recortes de gasto.
También, en agosto del 2011, Standard & Poor's recortó la calificación estadounidense un escalón a "AA+" desde "AAA" por el estancamiento de las negociaciones políticas en Washington que produjo divisiones profundas que no prevenir las medidas de reducción de déficit.
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