Moreno también presiona por aumento de la carne

Economía

El precio del ganado destinado a la exportación cayó 5,3% desde el viernes debido a nuevas presiones que el gobierno ejerció sobre los frigoríficos exportadores, los que inmediatamente comenzaron a ofrecer a $ 5,40 el kilo de novillo comprado en el campo, contra $ 5,70 que pagaban hasta el jueves pasado.

Los productores ganaderos del centro y norte del país, con explotaciones aprobadas para exportar a la Unión Europea, acusaron a frigoríficos de cartelizarse a pedido del gobierno.

El nuevo pedido oficial, a través de la Secretaría de Comercio Interior, comenzó a ser un secreto a voces el mismo viernes, cuando consignatarios que operan con ventas directas, admitieron el reclamo de Guillermo Moreno. El mismo fue confirmado por ganaderos que operan directamente con las plantas de faena. El valor impuesto permite mantener acotados los precios de la carne en las góndolas y evitar la presión del producto sobre los índices de inflación.

«Este mecanismo perverso de fijación de precios máximos está poniéndole un plazo fijo a la ganadería. Están aniquilando la actividad. Los campos se vacían de vacunos para darle lugar a la agricultura», se quejaba Angel Girardi, productor santafesino y titular de la Asociación de Productores de Carne Bovina Argentina (Aprocaboa).

El precio del ganado que sufrió bajas en sólo dos días por la acción del gobierno es el que se cría con destino a exportación y que adquieren los frigoríficos exportadores con dicho fin. Pero como los cortes que se exportan son unos pocos, el resto de la res pasa al mercado interno, donde monitorea el gobierno. «La ecuación es fácil para los exportadores que acatan con gusto el pedido del gobierno. Los frigoríficos venden la carne al exterior al mismo precio internacional, que sigue alto, y al ganadero le pagan menos. El negocio perfecto», indicaba otro productor del norte santafesino -zona ganadera por excelencia-que pidió el anonimato «por temor a represalias de las empresas que habitualmente me compran», decía a este diario.

  • Quejas

    La oferta de novillos es fluida por estos días ya que los verdeos se terminan en los campos y el maíz trepó al ritmo de los granos afectando a quienes suplementan sus haciendas para ganar más kilos. Los productores deciden, entonces, vender su ganado contribuyendo a la oferta. «Es fácil no comer verduras si la carne vacuna termina amortiguando la necesidad de consumo, a expensas de la ganadería», se quejaba Girardi.

    Este giro en el mercado -con oferta de animales con calidad y peso de exportación- permite neutralizar las posibles alzas en la plaza de Liniers, donde el novillo ya aumentó 5% desde principios de mes (cinco días de negocios), según el índice oficial que elabora el mismo mercado (que ayer cerró en 2,875) y acumula subas de 8,5% en los últimos 30 días. El Indice General del Mercado de Liniers, en tanto, trepó 7,3% desde principios de octubre (2,608) y acumula alzas de 12,3% en el último mes.
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