MSU Energy accedió a financiamiento y Fix le subió la calificación

Economía

Tras una emisión de ON por u$s250 millones logró completar la inversión que requería la ampliación y conversión de sus tres centrales térmicas.

La firma MSU Energy tiene prácticamente concluido su proyecto de ampliación y conversión a ciclo combinado de sus tres centrales térmicas le permitirán elevar su capacidad instalada en 700 megawatts. La inversión total fue de u$s490 millones y comprende a sus dos centrales ubicadas en la provincia de Buenos Aires (General Rojo y Barker) y otra en Córdoba (Villa María).

En este marco ayer la calificadora de riesgo Fix informó que subió las calificaciones vigentes de MSU Energy S.A. a BBB+(arg) desde BBB(arg). “La emisión de una ON privada por u$s250 millones permitió cerrar el financiamiento necesario para completar la inversión por u$s490 millones para la conversión a ciclos combinados, que está en un grado de avance del 93%, con todos los equipos ya instalados y en la etapa de pruebas, y entraría en operaciones entre mayo y junio 2020”, explicó Fix.

La inversión total para la conversión a ciclos combinados se financió con una combinación de generación de fondos (u$s90 millones), financiación del proveedor de las turbinas (alrededor de u$s100 millones), fondos adicionales por u$s50 millones de un bono internacional, y los recursos provistos por la emisión de Obligaciones Negociables (ON) privada (u$s250 millones). Fix destacó que los ingresos de la compañía provienen en su mayor parte de las ventas por disponibilidad bajo un contrato con Cammesa en dólares, por 10 años para los ciclos abiertos (450 MW entre las 3 centrales) con vencimiento en 2027.

Adicionalmente, MSU posee un contrato de venta de electricidad por 15 años para el ciclo combinado (300 MW adicionales) cuya habilitación comercial está prevista para mayo 2020 y justamente con la concreción de estas obras de inversión podrá cumplir con las pautas estipuladas.

Entre los factores a tener en cuenta en el futuro no tan lejano de la compañía Fix detalla: “El sector eléctrico dependía a septiembre 2019 en un 30% de subsidios públicos. La fuerte depreciación del peso aumenta el costo del sistema, que está dolarizado. Dada la débil coyuntura económica, el aumento de tarifas necesario para financiar los mayores costos del sistema está suspendido; esto aumenta la dependencia del sector público para el pago de los compromisos de CAMMESA, que es la principal contraparte de la compañía, lo que podría implicar una mayor discrecionalidad en las prioridades de pago de dicha entidad. El mayor déficit incrementa las probabilidades de cambios regulatorios en el sector, aunque Fix estima que podría impactar más en la remuneración de la energía base (sin contrato)”.

Respecto a su situación financiera se destaca que en el segundo semestre 2020 le quedan pendiente de pago a la empresa el financiamiento otorgado por GE, el proveedor de los equipos, que asciende a u$s103 millones, y el pago al constructor AESA, por unos u$s 23 millones.

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