9 de septiembre 2002 - 00:00

Negocian hoy garantía externa para los depósitos del público

Desde hoy, el gobierno avanzará con el proyecto para buscar que el público vuelva a depositar dinero en la plaza local. El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, tiene previstas reuniones con técnicos del FMI y con administradores de fondos hoy en Londres y el miércoles en Nueva York por este plan. Concretamente, se busca que parte del dinero de ahorristas que hoy está en cajas de seguridad o en el colchón -se estima oficialmente que hay más de u$s 15.000 millones en esta situaciónse deposite en un fondo fiduciario garantizado por activos en el exterior (Estados Unidos o el Reino Unido). Esa garantía podría ser un porcentaje de las reservas internacionales, aportes de organismos como el BID y los créditos que se otorguen con los depósitos de los ahorristas. Al estar bajo la legislación extranjera, el dinero que se canalice en este nuevo mecanismo estará fuera de decretos o leyes que puedan incautarlo, pesificarlo o congelarlo, como sucedió con el "corralito". Para que tenga éxito, el Fondo ya anticipó que se deberá ser muy estricto con el destino que se le dé al dinero que el público deposite. Por este motivo, sólo se otorgarán créditos para la financiación de exportaciones (empresas cobran en dólares y no hay riesgo cambiario). Esta semana se harán los primeros contactos sobre los administradores y auditores de esos fondos fiduciarios. El equipo económico quiere que esté vigente antes de fin de año.

El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, comenzará hoy en Londres a acelerar el plan oficial para reformar el sistema financiero. Mantendrá reuniones con técnicos del FMI -en el marco de un comité de política monetaria que se realiza en esa ciudad-y con ejecutivos de administradoras de fondos y el tema central será el proyecto denominado Cross Border Deposit Protection.

Tal como anticipara este diario, este proyecto busca garantizar los nuevos depósitos de los ahorristas con activos --po-drían ser las reservas-dentro de un fondo fiduciario en el exterior. Se haría de tal mane-ra que estarían fuera del alcance de un decreto o ley argentina que intente congelarlos o confiscarlos al estilo «corralito», ya que estarían bajo legislación norteamericana o inglesa. El dinero que se deposite se destinará a dar créditos a empresas exportadoras de manera tal que no haya riesgos cambiarios.

La intención de Nielsen es que antes de fin de año esté definido este nuevo mecanismo para canalizar los ahorros en dólares que el público tiene guardados en cajas de seguridad. Según estimaciones oficiales, habría u$s 15.000 millones en esa situación.

• Tema sensible

En las reuniones de hoy en Londres, Nielsen coincidirá con Anne Krueger (N° 2 del FMI) y el subsecretario del Tesoro de los EE.UU., John Taylor. En el mencionado comité del FMI Krueger expondrá sobre un tema sensible a la situación actual de la Argentina como es «Quiebras de Estados: su equiparación con las empresas».

En Nueva York, el miércoles, además de negociaciones por el nuevo sistema de depósitos bancarios, Nielsen retomará contacto con acreedores de la Argentina. Hablará con los tenedores de bonos de Alemania, Italia y Japón, mercados en los que en los últimos cinco años el país había logrado acceder a financiarse en sus respectivas monedas. Pero el default provocó que ahora los representantes de esos países en el directorio del Fondo Monetario rechacen cualquier posibilidad de acuerdo con la Argentina si antes no se plantea una solución a los tenedores de papeles en default.

El miércoles está previsto además que en la Reserva Federal de Nueva York Nielsen detalle la situación de la banca norteamericana y el mencionado proyecto para nuevos depósitos. Recién el jueves en Washington se buscará avanzar con el acuerdo con el Fondo Monetario. Allí se unirá el titular del Banco Central, Aldo Pignanelli, en las entrevistas con Thornton y Anoop Singh.

Pero ese día todos estarán pendientes del avance del juicio político a la Corte Suprema, cuyo fracaso consideran clave -por los amparos contra el «corralito»- para la confección de un programa monetario. En los diálogos con el FMI se incluirán en el borrador de la carta de intención las objeciones recientemente planteadas por los técnicos de ese organismo.

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