Los 1.000 millones de dólares que aún adeudan importadores argentinos a empresas brasileñas comenzará a negociarse en forma individual, ya sea acordando un tipo de cambio intermedio entre 1,40 de la pesificación y los 3,50 del libre, o prorrogando sus vencimientos.
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Así lo aseguró ayer el director del Banco Provincia y consultor privado de empresas brasileñas, Alejandro Mayoral, durante un encuentro organizado por el Grupo Brasil. «La reglamentación que elaboran los bancos centrales de la Argentina y Brasil permite que las partes negocien en forma bilateral un nuevo contrato que contemple un tipo de cambio diferente o un plazo más largo para las deudas ya vencidas, e incluye la posibilidad de que los nuevos créditos que surjan de la renegociación se convierta en Convenio de Pagos y Crédito Recíproco (CCR)», dijo Mayoral.
La Argentina y Brasil acordaron días atrás que la renegociación de las deudas que importadores argentinos tienen con los exportadores brasileños tendrá avales del Banco Nación, a su vez respaldados por un crédito del Banco Nacional de Desarrollo brasileño (BANDES), en el marco del CCR.
Al respecto, Mayoral aclaró que «se descarta la posibilidad de que el Banco Central argentino fije un tipo de cambio diferente para estos contratos», e insistió en que «la renegociación de las deudas pendientes quedará en manos de las partes implicadas».
En cuanto a los CCR, el directivo explicó que «dado que en la Argentina vamos a seguir conviviendo con controles de cambio, a las empresas brasileñas les conviene utilizar los CCR, porque a través de los mismos podrían lograr cobertura en cuanto a riesgo de transferencia de dinero». «La idea es que si un acreedor brasileño negocia la deuda que tenía con su deudor argentina, la refinanciación pueda ser incluida en el CCR», dijo Mayoral, al tiempo que explicó que este asunto está actualmente en compás de negociación entre los bancos centrales y las cancillerías.
Ante una audiencia conformada fundamentalmente por empresarios brasileños, el directivo reconoció que las dificultades que las empresas brasileñas tienen para cobrar a sus deudoras argentinas no se limitan a los efectos de la devaluación sobre los montos en dólares de las deudas, sino que continúan con los impedimentos que existen para que se realicen en las transferencias de dinero desde la Argentina en tiempo y forma. «Dado que ya no hay forma de volver atrás con los problemas que generó la pesificación asimétrica tanto para las empresas como para los bancos, hay que pensar que el conflicto es inevitable porque se interfirió en los contratos privados y, por lo tanto, es necesario buscar los instrumentos para solucionarlos», dijo.
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