Moviéndose en una banda de fluctuación sumamente estrecha, el mercado de la víspera introdujo una novedad que será difícil de sobrellevar si se mantiene en el tiempo: la falta de spread para moverse dentro del día, el principio esencial que justifica el «trading» y lo poco que queda con vida dentro de una plaza disecada como la nuestra. Si también los especuladores cortos, muchos «de aire», se abren del recinto porteño, esa fecha de $ 300.000 -como la del lunestambién podría reiterarse con mayor frecuencia. Los movimientos de la víspera estuvieron con un piso mínimo en los 311 puntos, llegando a un máximo de 365 y cerrando en los 313. La diferencia para el Merval ponderado resultó, así, casi desechable, con apenas 0,45% de corrección bajista, dejando todavía menos --0,3%- en el argentino puro.
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... indicadores de cotizaciones fueron más notorios, con un índice Bolsa de más de 2 por ciento de caída y con el Burcap arrojando 1,3 por ciento de retroceso. Volumen que se manejó con unos 8 millones de pesos de efectivo para las locales, cerca de los 3 millones de pesos en los CEDEAR, levantando levemente lo anterior y haciendo una rueda de morderse la cola los operadores, dando vueltas y vueltas por las mismas plazas y mismos precios, sin siquiera sacar el sustento del día. Y, lo peor, es que no hay expectativas a la vista, sobre nada. O nada bueno...
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