9 de mayo 2002 - 00:00

No hay acuerdo por nuevo plan BONEX

La discusión sobre la garantía que los bancos deberían ofrecer para los títulos en dólares postergó el anuncio del plan BONEX para, probablemente, la semana que viene. Además, el tema provocó disputas entre la banca nacional y la extranjera, que mantienen posiciones encontradas.

«La verdad es que todo sigue muy verde»
, reconoció uno de los técnicos de los bancos que participaron ayer en un nuevo encuentro con el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen.

Las entidades nucleadas en la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) volvieron a plantear ayer su negativa a dar garantías adicionales a los bonos: «Ya le explicamos al ministro (Roberto) Lavagna que se trata de una doble imposición que de ninguna manera estamos dispuestos a convalidar».

El titular del Banco Ciudad, Roberto Feletti, expresó -en cambio- una posición particular que causó no poca sorpresa: «El plan BONEX original es un proyecto de la banca extranjera. Yo apoyo la idea de una garantía por parte de los bancos».

Los temas que dividen a los banqueros entre ellos y en particular con Economía respecto del inminente lanzamiento del plan BONEX todavía son varios:

• Garantía especial para los bonos: los bancos deben desprenderse de una parte de su cartera de préstamos garantizados del Estado. Esto lo utilizarán como cobertura para recibir los redescuentos del Banco Central, que a su vez utilizarán para comprar los bonos que serán entregados al público.

Según la propuesta de Economía, los bancos tendrían que aportar como garantía su cartera comercial por 30% del valor de los bonos a diez años que recibirá compulsivamente el público. Como la emisión estaría en alrededor de u$s 28.000 millones, se infiere que los bancos tendrían que garantizar unos u$s 8.400 millones, que deberían aplicarse en caso de que el gobierno no pague estos títulos.

Los banqueros de ABA directamente rechazan esta posibilidad. Los de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (Abappra) tienen una posición un poco más conciliadora: «Desde ya que no podemos garantizar un bono en dólares cuando nuestros préstamos están en pesos. Por eso, proponemos que si hay algún tipo de cobertura sea hecha como máximo hasta $ 1,40. El resto que lo ponga el Estado».

La respuesta que por ahora continúan dando desde el Palacio de Hacienda es que el tema ya fue comprometido.

• Levantamiento del «corralito» y nueva política de redescuentos:
aquí no hay fisuras. Todos los bancos manifestaron su interés de que se levante el «corralito» e incluso el director ejecutivo de ABA lo hizo a través de un comunicado de prensa.

El plan BONEX incluye un aumento gradual de las extracciones en efectivo permitidas por el «corralito», desde los $ 1.200 hasta los $ 2.000 el primer mes, para elevarlo de a $ 1.000 mensuales hasta el cuarto mes. De esta forma, en setiembre u octubre se liberarían totalmente las restricciones.

En cambio, existe una fuerte polémica respecto de la forma en que el Banco Central apoyará a los bancos para que hagan frente a la fuerte salida de depósitos que se espera. Justamente, en las próximas horas se conocerá una nueva reglamentación del BCRA, que establece nuevas reglas para el otorgamiento de redescuentos.

En uno de esos puntos, dispondrá que los bancos deberán aportar fondos de sus casas matrices para recibir ayuda paralela del BCRA. «Obviamente, esto va dirigido a los bancos extranjeros. Pero a los nacionales y a los públicos no les están realizando la misma exigencia», explicó uno de los principales representantes de la banca extranjera.

«Si al Galicia le dieron $ 3.000 millones y al Scotiabank lo voltearon por darle sólo $ 170 millones, ¿cómo se puede confiar en que el Central actuará justamente?», se preguntaba la misma fuente.

• Compensación por el CER:
el titular del BankBoston, Manuel Sacerdote, planteó una posición muy dura en la última reunión de banqueros en Economía: «Si no hay una compensación lógica por la eliminación del ajuste por inflación, le haremos juicio al Estado». Según sostienen los bancos, el perjuicio llegaría a los u$s 5.000 millones. En Economía el tema ni siquiera se comenzó a estudiar. Es más, ni siquiera emitieron aún los bonos que los bancos ya tendrían que haber recibido por la compensación.

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