25 de noviembre 2002 - 00:00

No se reactivará sin cambios estructurales

No se reactivará sin cambios estructurales
«Aunque se notan algunos signos de reactivación debido principalmente a la estabilidad macroeconómica y financiera, no se puede pensar que la reactivación sea un hecho si no va acompañada de reformas más estructurales», sostiene la Fundación Capital que en su último informe agrega que «la reducción de 35% a 30% de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para compensar el efecto de la inflación sobre los balances de las empresas junto a la rebaja del IVA de 21% a 19%, no son incentivos suficientes para generar una reactivación».

La entidad analizó los balances de 85 empresas cotizantes para evaluar los efectos de la devaluación y la nueva estructura productiva.

Del estudio se concluye que los sectores más dinámicos durante la convertibilidad son ahora los más perjudicados. Las empresas de servicios públicos (energía eléctrica, gas y telecomunicaciones), que durante mucho tiempo fueron considerados los negocios menos riesgosos, hoy se encuentran muy endeudados y completamente dependientes de un mercado interno sumamente deprimido. La falta de inversión pone en riesgo la provisión futura de los servicios.

Otros sectores golpeados por la recesión y la crisis financiera son el sector automotor que intenta orientarse hacia el mercado externo mediante autopartes; la construcción, que al ser un bien no transable depende totalmente del mercado interno y el sector bancario golpeado por la crisis financiera.


Por otro lado los sectores que mejor reaccionaron al nuevo contexto económico están en los sectores exportadores y sustitutos de importaciones como ser petrolero, siderurgia y metalurgia, papel y celulosa, agro y textil entre otros.


Estos son las definiciones más relevantes del estudio.

• El cambio de rumbo económico de principios de año, generó serias distorsiones en el sistema económico. La devaluación de la moneda modificó los precios relativos y los incentivos económicos invirtiendo el rol protagónico de los sectores.

• Hoy en día los sectores más dinámicos no son más los sectores de servicios sino que son los productores de bienes, ya sea por la sustitución de importaciones como por las ventas al exterior.

• Más allá de los ganadores y perdedores de este nuevo esquema, la devaluación del peso, la prolongada recesión, la caída de la demanda interna y las restricciones crediticias hacen que la producción agregada no pueda escapar de las consecuencias de estos factores.

• Al cierre de este año el Producto Bruto Interno se contraerá 11,5% respecto del año anterior. Similar conclusión se refleja al analizar los ingresos y resultados del total de empresas medidos en dólares.

• En cuanto a la nueva estructura productiva, si se considera la evolución de las ventas para el conjunto de empresas el resultado es distinto si se lo mide en moneda local o extranjera.

• Durante el primer y segundo trimestre de 2002 los niveles de ventas acumuladas medidas en dólares se desplomó a mínimos récord (cayendo 69% pasando de 7.279 millones de dólares para el segundo trimestre de 2001 a los 2.919 millones del mismo período de 2002), mientras que la misma variable medida en pesos aumentó considerablemente a niveles récord (creció 53% de 7.279 millones a 11.126 millones). Esto no debería sorprender ya que está completamente explicado por el efecto de la inflación (mayores precios implican, en general, dependiendo de la elasticidad de la demanda, mayores ingresos) y la variación del tipo de cambio (las ventas en dólares al pasarse a pesos abultan los ingresos en moneda nacional).

• A partir del primer trimestre de 2002 se observa un significativo deterioro en la evolución de los resultados. Por un lado, la devaluación del peso ha incrementado los pasivos en dólares, mientras que por otro lado, la pesificación y la desindexación mantiene a los ingresos en moneda local congelados. Como resultado de esto, se ha generado un descalce de monedas en los flujos de fondos de las firmas, esto es, entre los ingresos y los egresos de éstas, provocándoles fuertes pérdidas.

• La situación actual indica que las empresas están recuperando rentabilidad, es decir, están recomponiendo márgenes debido a que, aunque las ventas cayeron, los precios subieron y sus costos se mantuvieron.

Dejá tu comentario

Te puede interesar