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La propuesta está dentro de lo esperado. Los acreedores no están sorprendidos por lo que ofreció el gobierno, están negociando y pasan por las etapas típicas de toda negociación. Primero se niegan a ver las cosas, luego viene la etapa de aceptación, luego entran a negociar y recién después llega el acuerdo. Todo ese proceso va a llevar entre 8 y 10 meses. Igualmente, la Argentina debe hacer un esfuerzo como nunca para cumplir. No va a tener acceso a los mercados por un tiempo y debe juntar u$s 1.000 millones más por año para poder pagar sus compromisos. Informate más
Está dentro de lo que se esperaba. Aunque el título indexado por la evolución del PBI todavía no está claro. Lo más importante de lo anunciado es que el gobierno no va a reconocer los intereses debitados desde la cesación de pagos. Es una idea innovadora, porque no es razonable que un acreedor reciba más que otros. La propuesta presentada en Dubai es el puntapié inicial, aunque va a ser una negociación larga y difícil porque la reestructuración no se puede imponer, hay que convencer a los acreedores. Pero es muy importante para el país salir del default. Por las posibilidades actuales de la Argentina, no se puede ofrecer algo mejor. No se puede ofrecer algo diferente porque no están las condiciones, representa un disminución, aunque sea nominal por diferimiento en los plazos. El país, en virtud de su crecimiento sobre niveles muy bajos, no tiene condiciones de mejorar la oferta. Es una proposición amistosa, pero por otra parte lamentable.
Es astronómico. Si se está hablando de una quita de 75%, eso deja 25 centavos por dólar, suma que tendrá atada el riesgo de la Argentina. Así que el actual valor de 25% podría ser significativamente más bajo en los mercados. Esta reestructuración podría presentar importantes desventajas con respecto al actual nivel comercial. Un superávit primario de 2,4% del PIB no deja mucho del presupuesto para los servicios de la deuda. Ese es un número bajo. Algo cercano a los 3,5% les daría más confianza a los mercados.
Está bien que la negociación empiece con una propuesta de quita grande, pero hay que evitar que se repita la lamentable situación de cuando un presidente y el Congreso aplaudieron el default. Está mal incluir a las AFJP dentro de la propuesta, porque es incluir a los futuros jubilados de la Argentina. Para los mercados esta propuesta será irrelevante porque la Argentina está fuera del planeta.
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