10 de diciembre 2000 - 00:00

NOBEL DE ECONOMIA POR TEORIA SOBRE FLEXIBILIZACION LABORAL.

EL PREMIO NOBEL DE ECONOMÍA FUE PARA QUIENES INVESTIGARON SOBRE EL PROBLEMA MÁS GRANDE QUE TIENE EL MUNDO EN DESARROLLO: LA DESOCUPACIÓN. JAMES HECKMAN Y DANIEL MCFADDEN COMPARTIERON ESE PREMIO POR SU TRABAJO DONDE DEMUESTRAN QUE EL EXCESO DE REGULACIÓN LABORAL ES UNA DE LAS PRINCIPALES CAUSAS DEL DESEMPLEO. HECKMAN CONOCE LA ARGENTINA, LA VISITÓ EN DOS OPORTUNIDADES, Y UNA DE SUS ALUMNAS EN LA UNIVERSIDAD DE CHICAGO, CAROLA PESSINO, TRABAJÓ SOBRE EL PROBLEMA LABORAL EN LA GESTIÓN DE CARLOS MENEM. LA EX FUNCIONARIA HABLÓ CON EL NOBEL PARA FELICITARLO Y CONTÓ A AMBITO FINANCIERO DATOS ÍNTIMOS DE ESTE ESTUDIOSO QUE NO SE CONFORMA CON LA TEORÍA Y AGOTA TODAS LAS HERRAMIENTAS DE LA ECONOMÍA PARA APLICARLAS A LA REALIDAD.

James Heckman, flamante premio Nobel de Economía para el año 2000, declaró ayer enlas que fueron sus primeras opiniones luego de recibir el galardóninternacional que «el exceso de la regulación laboral en los paíseslatinoamericanos» es una de las principales causas del desempleo, ya que «sólose favorece a los que ya tienen trabajo». El economista norteamericanoproveniente de la Universidad de Chicago, que compartirá el premio con sucolega y compatriota de la Universidad de Berkley Daniel McFadden, dioestas declaraciones en Rio de Janeiro, donde se encuentra participando de unseminario sobre pobreza y desigualdad organizado por la Fundación GetulioVargas.

En Brasil, donde Heckman agradeció públicamente el premio, el economistahabló largamente sobre la situación laboral en Latinoamérica, región queestudió particularmente desde Chicago. El desde ayer premio Nobel desplegó apleno su teoría laboral, asegurando que «el exceso de regulación» para elmercado de trabajo es un instrumento que «sólo favorece a los que ya estánempleados» y estimula el incremento del trabajo informal. Según Heckman,así se crearía un «efecto contrario a lo esperado», de la misma mane-ra queocurre en los países donde rigen «salarios mínimos muy elevados». Para eleconomista, «el mercado altamente regulado crea trabas al ingreso de nuevostrabajadores en el mercado formal, a raíz del elevado costo que representanesos empleados para las empresas».

Heckman, en todos sus trabajos teóricos, defiende permanentemente latesis de que «cuánto más disminuye la regulación laboral más puestos detrabajo aparecen. Esto se puede apreciar claramente en numerosos países queredujeron sus normas y aumentaron el nivel de empleo». En sus libros,Heckman da varios ejemplos de esta teoría: el caso de Europa, donde la severalegislación laboral hace que los salarios de los que trabajan aumenten peroempeore la situación de los desempleados, o Colombia, donde la liberalizaciónde las reglas laborales hizo que muchas firmas pasaran a la economía formal, locual hizo aumentar el número de empleados legales. Habló también sobre el casode Perú, «donde la política de Alberto Fujimori hizo que el país oscilara comoun barco, pero demostró que cuando él aliviaba las leyes laborales, el empleoaumentaba mientras que cuando fortalecía la legislación de trabajo, subían lastasas de desempleo». Para el premio Nobel los programas de entrenamiento, lossubsidios o las becas de estudio son algunos de los incentivos que losgobiernos deben utilizar para que sus ciudadanos sean miembros activos de lanueva economía.

Heckman declaró también que los cambios en el mercado laboral generadospor el proceso de globalización tienen inicialmente un impacto negativo sobrelas economías de los países en desarrollo. No obstante esto último, elexperto se manifestó convencido de que, a largo plazo, los reflejos del cambiopodrán ser positivos si los países adoptan medidas para facilitar la adaptaciónde los trabajadores a las nuevas exigencias del mercado.

 

 Subsidio

 

El flamante premio Nobel de Economía apuntó la educación como el factormás importante de generación de mejorías sociales, pero admitió que, en el casode los trabajadores de más edad, sería necesario crear «un cierto subsidioal empleo» y aclaró que «para los trabajadores con más de 55 años, el esfuerzocon el aprendizaje de nuevas tecnologías ya no compensa», aclaró. En elcaso de los jóvenes, Heckman sostuvo que sólo a través del entrenamiento sepodrán reducir las desigualdades gene-radas por la utilización cada vez másintensa de las nuevas tecnologías.

Sobre el premio que recibió ayer, Heckman declaró que «inicialmentepensé que era una broma, porque yo mismo varias veces les dije en broma acolegas que habían ganado el premio Nobel. Realmente no lo esperaba. Fue unagran sorpresa y un gran honor». El economista, de 56 años, elogió también eltrabajo de McFadden, con quien compartirá el Premio Nobel de Economía de 2000.«Tengo un enorme respeto por él». Indagado sobre qué planes tiene con eldi-nero que ganó, Heckman aseguró que todavía no lo ha pensado, pero anticipóque gran parte será destinada al pago de impuestos.

«Además, con la caída del euro, el premio no vale tanto como antes»,bromeó.

Según la Academia sueca, Heckman y McFadden han sido distinguidos por eldesarrollo de teorías y métodos estadísticos microeconómicos para analizar elcomportamiento de individuos y de hogares. El director del comité sueco depremios, Lars Svensson, subrayó la «sobresaliente importancia práctica» deltrabajo que, independientemente, han realizado los dos economistas. «Heckman yMcFadden han desarrollado instrumentos estándar que actualmente son utilizadospor economistas en todo el mundo. Apenas se entiende cómo antes se podía saliradelante sin ellos», agregó Svensson. Para Heckman, su premiación y la sucompatriota Daniel McFadden no significan que exista una nueva tendencia degalardonar a economistas con preocupación social. «Creo que hay muchosestudiosos centrados en problemas sociales; sin embargo, existen diversasformas de trabajar: hay economistas que se dedican a la pura teoría, mientrasque otros, entre los que me incluyo desde siempre, encaran su trabajo con máspragmatismo.» Heckman nació en Chicago en 1944. Se doctoró en economía en laUniversidad de Princeton en 1971 e inició su carrera académica en lasuniversidades de Columbia y de Yale. Actualmente da clases en la Universidad deChicago, donde es profesor de economía desde 1973, y ocupa también el cargo dedirector de evaluación de programas sociales de la Harris School, en la mismauniversidad.

 

 

Te puede interesar