Empujada por la perspectiva de un nuevo recorte de tasas en los Estados Unidos y los auspiciosos informes de numerosos bancos de inversión respecto al futuro de la economía argentina, la Bolsa prologó ayer su racha alcista con una suba de 2,7% en las acciones líderes. De esta forma el recinto porteño acumula en lo que va del año una mejora de 25,8% y prácticamente descontó la totalidad de las pérdidas registradas durante 2000.
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Sin embargo, el dato que más entusiasmó a los operadores fue el alto volumen negociado que entre acciones y CEDEAR totalizó los $ 47,3 millones, verificándose fuertes órdenes de compra provenientes del exterior.
La mayor confianza de los inversores respecto a la economía local también se manifestó en el segmento de los títulos públicos, que operaron firmes y con ascensos de hasta 0,8%. A raíz de ello, el riesgo país medido como la diferencia entre la tasa de un bono argentino y su par estadounidense se situó por debajo de los 700 puntos básicos, a 696.
Bajo este contexto, ayer el índice Merval avanzó 14 puntos para concluir en las 524 unidades mientras que el Merval Argentina trepó 2,8%. A la clausura de la rueda se contabilizaron 67 alzas, 24 bajas y 11 papeles sin cambios. Lo mejor pasó por el Grupo Galicia (+6,8%), Telecom (+4,9%), Atanor (+4,4%), Banco Suquía (+4,16%) y Siderca (+3,17%).
Los analistas coincidieron en destacar la capacidad del recinto para absorber las tomas de ganancias y la notoria independencia de la plaza respecto a los vaivenes experimentados en las últimas sesiones por la Bolsa neoyorquina. En el mercado de bonos, el Global con vencimiento en 2006 ganó 0,7% seguido por el 2017 que se elevó 0,2%. Asimismo, entre los Brady, el Par subió 0,5%, el Discount lo hizo en 0,32% y el FRB uno de los más representativos de la deuda argentina escaló 0,38% y en lo que va del mes acumula un ascenso de más de 2%.
La abultada liquidez reinante se trasladó también a la plaza financiera local donde las tasas se situaron en los niveles precrisis. El call descendió otro escalón y finalizó a 6,1%, valores que no frecuentaba desde marzo de 2000. Por su parte, la variante en dólares se replegó a 6%.
De la mano del retroceso en las tasas activas, los bancos corrigieron hacia abajo los rendimientos que ofrecen a los ahorristas. Por depósitos a plazo fijo en pesos se acordó una tasa promedio de 8,2%, en tanto que quienes optaron por los certificados en dólares recibieron 7,2%. En Wall Street los mercados concluyeron en terreno positivo arrastrados por la fortísima suba de IBM, uno de los integrantes de mayor peso en el Dow Jones.
Las acciones del primer fabricante de computadoras del mundo subieron más de 12% tras presentar resultados trimestrales mejores a los esperados por los operadores. A esto se le sumó el optimismo de los inversores respecto de una nueva baja de tasas por parte de la Reserva Federal durante la reunión que se llevará a cabo a fin de mes.
Como resultado, el promedio industrial Dow Jones subió 0,89% hasta los 10.678 puntos y el NASDAQ, donde cotizan las principales firmas de informática, telecomunicaciones y biotecnología, ganó 3,21%. El resto de los mercados de Latinoamérica se movieron al unísono con la plaza neoyorquina. El Bovespa de San Pablo escaló 1,92% a la vez que las Bolsas de México y Chile mejoraron 1,91% y 1,38%, respectivamente.