El Congreso avanzará esta semana con una ley que prorrogue la suspensión de ejecuciones judiciales. Los legisladores creen que el gobierno los traicionó la semana pasada cuando prometió un decreto de prórroga por 30 días para frenar una ley que, a su vez, las aplaza por seis meses (ponía en peligro un acuerdo con el FMI) y luego no cumplió. Ahora diputados y senadores volverán con la idea de una ley que puede prorrogar ejecuciones por 180 días, si triunfa la tesis más enfervorizada, o por 30 días, hasta debatir cambios en la Ley de Quiebras y sancionar una mediación compulsiva. Pero en medio del debate surge otro fantasma: hay temor en el Congreso de que los grandes grupos endeudados (básicamente el monopolio «Clarín») traten de beneficiarse presionando para ser incluidos en este nuevo cambio a la Ley de Quiebras. Por eso en el Senado y Diputados piden un plazo mínimo de 30 días -con suspensión de rematespara estudiar esa iniciativa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo cierto es que, sin lugar a dudas, el Congreso no puede modificar en cinco días la Ley de Quiebras para introducir un procedimiento de concurso especial para las pequeñas empresas y deudores dándoles la posibilidad de acceder a un acuerdo con sus acreedores y al mismo tiempo regular con mayor rigidez la posibilidad de llegar a acuerdos extrajudiciales o a convenios vigilados por el Juez interviniente. Como ejemplo basta el tratamiento de la anterior modificación a la Ley de Quiebras que demoró semanas y estuvo a punto de convertirse en un escándalo cuando se comprobó que los grandes grupos monopólicos estaban a punto de colgar en esa legislación todas sus pretensiones en cuando a renegociación de deudas, beneficios de la pesificación y cobertura ante default de obligaciones contraídas en dólares en el exterior.
«Este es el país del monotributo. Existen grandes empresas donde aparecen sólo monotributistas o pequeños contribuyentes. A ver si hacemos esta ley para proteger a los tipos que están por ejecutar la semana que viene por dos pesos y terminamos salvando a los grandes que pesificaron e igual no quieren pagarle a nadie», decía ayer un senador.
Tampoco se llegaría a tiempo antes del próximo viernes, cuando vence la prórroga vigente en las ejecuciones judiciales, para establecer un nuevo régimen de mediación compulsiva, que emanaría de un estudio realizado para el Banco Mundial.
Pero sobre todo, y más allá de los plazos parlamentarios, existen muchas dudas entre los legisladores sobre las verdaderas intenciones del gobierno.
La semana pasada el radical Raúl Baglini se encontraba acompañando a Roberto Iglesias en una reunión en el despacho de Roberto Lavagna. Terminados los temas provinciales el ministro le preguntó al senador: «¿Qué van a tratar en la sesión de hoy?». «Mirá, está previsto
Dejá tu comentario