El gobierno y los supermercados firmaron ayer un acuerdo para retrotraer los precios de doce cortes de carne a los que regían en la segunda quincena de agosto pasado, con el objeto de lograr una estabilización de los valores y evitar que repercutan en los índices de inflación. Se trata de una continuación del acuerdo realizado la semana pasada con productores, frigoríficos y consignatarios (cadena mayorista), esta vez destinado a las ventas minoristas para asegurarse que las rebajas lleguen a las góndolas. Los cortes incluidos en el acuerdo son: asado, bife ancho, carnaza común, carne picada, hueso con carne, matambre, paleta, roast beef, bife angosto, cuadril, nalga e hígado. El convenio tendrá vigencia hasta el 14 de diciembre próximo. Desde los supermercados, «hay confianza en que pueda efectuarse, siempre que el sector mayorista cumpla con su parte acordada», tal como dijo a Ambito Financiero José Fernández Escudero, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), presente en la firma del convenio junto con Horacio Eguren, de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS).
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El titular de ASU señaló que el acuerdo suscripto abarca a «la totalidad de las grandes cadenas de supermercados, 60% de las medianas y una parte importante de las pequeñas». Consideró que la cantidad de empresas «es lo suficientemente adecuada para que todo el mercado se alinee en torno al nivel de precios mayoritario», pero éste es uno de los puntos más discutidos de todas las negociaciones que se vienen dando en los últimos meses en torno a las carnes. Los supermercados sólo tienen 20% de participaciónen la venta de carne vacuna y el resto está en manos de las carnicerías, con las que el acuerdo no será tan sencillo de cerrar (ver vinculada).
El acta del convenio con las grandes cadenas de venta fue firmada ayer en el Ministerio de Economía en un acto que presidieron el secretario de Política Económica, Oscar Tangelson, y el de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos. Tangelson sostuvo que el convenio permite «por un lado mantener los niveles y aumentar la demanda y esto también beneficia a los empresarios, que resignan ahora ganancia por una ganancia futura». El funcionario señaló que el acuerdo «garantiza que en las bocas de expendio haya valores que permitan el consumo de los sectores medios y bajos de la población, que así pueden acceder a esos cortes». Campos destacó que el acuerdo «no significa ni control de precios ni precios solidarios» y destacó que las cámaras empresarias «entendieronla realidad del país y cada uno pone su parte, para llegar a una recuperación consensuada de la demanda».
Fernández Escudero agregó que el acuerdo permitirá «una recuperación efectiva de la demanda, contribuirá en el futuro a una estabilización de precios y ayudará a evitar estas presuntas versiones de hiperinflación que no existe». Dijo que «estamos aportando al crecimiento de la oferta hasta que lleguen las soluciones que la Argentina espera, hasta que el poder adquisitivo sea el adecuado».
El acuerdo establece que los supermercados se comprometen a mantener los precios, «salvo caso fortuito o fuerza mayor» y crea una comisión de seguimiento de los precios que evaluará cambios en el mercado que impidan su efectivo cumplimiento. Esa mesa se reunirá cada 15 días y, en caso de registrarse modificaciones, el gobierno arbitrará los mecanismos que considere pertinentes en toda la cadena de producción y comercialización, a fin de lograr un normal abastecimiento del mercado interno a los precios convenidos.
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